miércoles, 17 de septiembre de 2014

ÁLVARO



Hay tenistas que no deberían morir. En todas las épocas ha habido jugadores que enamoran de tal forma al público que éste arde en deseos de que siempre gane el mismo. En los tiempos que corren parece como que a nadie le importa que no gane su favorito siempre que sea Roger Federer el verdugo. Hay aficionados que odian el patrón de juego de Nadal, otros no soportan a Djokovic, otros a Murray o a Wawrinka, pero cuando gana Federer parece como que toda la gente, sea de uno o de otro, sonríe.
En los años 70 y primeros de los 80 pasó lo mismo con Borg, el sueco querido por todos, que ganó en siete años seis Roland Garros y cinco Wimbledon. Sus enemigos, Connors, Nastase, Orantes, Mac Enroe o Vilas eran amados u odiados, según. Pero Borg era la perfección, la elegancia, la humildad. Todos sonreían cuando él ganaba.
Álvaro Fernández ha ganado su primer Campeonato Navarro Absoluto. Después de muchas ediciones topándose en el camino con Sanz y Alcalde, ha logrado el objetivo… y los aficionados parece que también. Y es que Álvaro es un campeón humilde, un jugador que se preocupa de los compañeros, de los que le rodean  y que es simpático y agradable con todo el mundo. Álvaro empezó muy pequeño con esto de la raqueta. No tuvo entrenadores particulares como muchos de su entorno, ni se preocupó de viajar a torneos, ni le obsesionó nunca ser el mejor. Sin duda, sus padres le enseñaron lo que es la vida, lo que realmente importa que, en el fondo, se resume en llegar a ser una buena persona.
El juego de Álvaro se basa en una potente derecha, un buen saque y una lucha sin desfallecimiento. Sin duda, tres características que le llevan al nivel en el que se encuentra. Ahora ha encontrado su momento de esplendor, con un juego más agresivo del que habitualmente exhibe y con una cabeza que ha llegado a un punto de maduración notable. La tarea que le espera es mantener estas constantes y, mientras el cuerpo aguante, seguir disfrutando del tenis, su objetivo primordial.
Durante la semana del Campeonato Navarro todo eran cábalas, pronósticos, favoritos y rivalidades. Como pasa siempre, cada uno quiere que gane el suyo. Y como pasaba en los años 70 y primeros de los 80 con Borg, y tal y como pasa ahora con Federer, cuando Álvaro ganó su match ball, a pesar de los deseos de cada uno, quien más quien menos… todo el mundo sonrió.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
17 de septiembre de 2014
Publicado en Diario de Noticias (18.SEP.2014)


miércoles, 2 de julio de 2014

MARTA



No es ningún secreto que hay deportistas que creen que son el centro del mundo, personas que miran por encima del hombro al resto de los mortales, individuos que piensan que son más que los demás. Y no saben que la única diferencia es que hacen un deporte mejor que los que le rodean. Y nada más.

Marta Sexmilo acaba de ser semifinalista en el Campeonato de España de tenis de su categoría. Aunque no ha ganado, se ha llevado todos los laureles locales, todos los halagos y toda la admiración de los de casa, porque todo el mundo sabe que no es fácil alcanzar esos niveles y que hay que trabajar muy duro para llegar hasta ahí. Marta juega, saluda a todo el que se le acerca, atiende con máxima educación a periodistas y fotógrafos, habla con los recogepelotas, con los pisteros, colabora con la Organización del torneo y sonríe a todas horas. Desde la estructura organizativa de un torneo, es un placer tener deportistas con este talante basado en la humildad, la educación y, sobre todo, la generosidad.

Cuando vemos un deportista con estas características, debemos fijarnos más en los valores que en el nivel técnico. Y es que el nivel técnico se consigue a base de horas, repeticiones, sudor y, en resumen,  sufrimiento; pero el nivel humano no se entrena, se alcanza por otras vías como la observación, la imitación de los mejores o, simplemente, los genes.

Tras esta dura semana, Marta no ha salido campeona, ni siquiera finalista, pero ha dado lecciones diarias de saber estar y de no ser más que nadie. Ojalá todos esos críos que le han visto competir se fijen menos en el revés, la volea o el saque, y más en lo importante, en cómo debe ser un campeón de verdad, un campeón con mayúsculas, un campeón, en resumen, que no quiera ser el centro del mundo, ni mire por encima del hombro ni piense que es más que los demás. Al fin y al cabo, el tenis, el deporte en general, es una escuela de vida.

JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
2 de Julio de 2014
Publicado en Diario de Noticias (3.JUL.2014)


martes, 6 de mayo de 2014

FINALES



Fue Alfredo Di Stefano quien dijo aquello de que “las finales no se juegan… se ganan”. Y es que lo contrario es como llegar a la orilla y ahogarse por no tener ese impulso final. También hay otra forma de hablar sobre las finales: “si no ganas no te preocupes; hasta aquí sólo llegan dos”. Son formas de ver la vida, aunque Di Stefano sólo tuviera una.

Da la impresión de que Roland Garros va a ser como una final para Rafa Nadal. Ya nadie piensa que el mallorquín es imbatible, se hacen cábalas y se duda sobre cuánto va a durar ahí arriba. Y para estar ahí arriba no vale con hacer un buen torneo: hay que ganarlo. El verdadero test de Nadal no va a ser el show-torneo de Madrid. La prueba del algodón la va a pasar, sin ninguna duda, en París. Ahí es donde Rafa ha triunfado, donde se siente bien y donde demuestra al resto de los mortales lo que sabe hacer. Sin querer ser como muchos periodistas, entrenadores, ciudadanos, aficionados y agoreros en general que nos rodean y que sólo contemplan en el deporte la gloria o el fracaso, uno piensa que si Nadal no triunfa en París, ya no volverá a hacerlo. No hay nada que lo demuestre, pero el desgaste del campeón español es evidente; aunque, también hay que decirlo, sólo los de su entorno saben con exactitud en qué momento se encuentra y si tiene fuerzas para sequir al ritmo de estos últimos diez años. De cualquier forma, esto no tiene buena pinta porque antes las derrotas se basaban en lesiones, algo contra lo que no se puede luchar; pero es que ahora el motivo, según parece, es la concentración, y eso ya no huele bien.

Si algo distinto va a tener este año Roland Garros es la incertidumbre. Ya no hay valores seguros y eso es bueno para cualquier competición, para seguirla, para verla o para vivirla. Por eso, habrá que acordarse de Di Stefano cuando el torneo de París eche a andar y veamos a Nadal sufrir o no, jugar bien o no, disfrutar de su tenis o no. Aunque lo mejor sería no acordarnos del argentino, que ya tiene bastante con su equipo blanco.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis

6 de Mayo de 2014

domingo, 2 de febrero de 2014

LA VIDA DEL DEPORTISTA (a propósito de la Copa Davis)



¿Debe un deportista representar a su país cuando se le convoca? ¿Tiene obligaciones con su federación nacional? ¿Puede negarse a defender los colores patrios? La respuesta a estas preguntas es bien sencilla: un deportista puede hacer con su vida deportiva lo que le dé la gana, que para eso es suya. Lo que ocurre es que en el Estado Español, y salvo en el caso del Tenis, estamos acostumbrados  a situaciones en las que, si un deportista se niega a acudir con la selección nacional , es denostado, despreciado, vilipendiado e insultado. Y ya si es vasco o catalán, casi, casi apedreado en la plaza pública

España no sólo ha perdido la primera ronda de Copa Davis. Ha hecho el ridículo en una eliminatoria que era ganable a todas luces. Pero es que la alineación presentada ha hecho tirar por tierra todo el prestigio ganado en los últimos años. Un equipo en el que podían estar jugadores como Nadal, Ferrer, Almagro y Robredo (todos ellos entre los 17 primeros ATP) se ha nutrido de jugadores de los que nadie esperaba nada. Y la verdad es que nadie se ha equivocado.

La Copa Davis es el sostén de la economía de la Real Federación Española de Tenis (RFET), de tal forma que el año en que se van ganando eliminatorias y toca jugar en casa, es un año de bonanza. Se hace caja por espectadores, por merchandaising, por el canon que se cobra a la ciudad organizadora, etc. Así que este año habrá que apretarse el cinturón. Y es que da la sensación de que, en muchas ocasiones, cuando el capitán del equipo mira a los ojos a los jugadores para decirles que les convoca, uno mira para el otro lado, otro dice que tiene dentista, otro se va a lavar el coche… y así no se puede hacer carrera.

Desde fuera da la sensación de que la RFET no tiene la fuerza que tenía antes sobre los jugadores. Seguramente tiene algo que ver el tener un presidente, según dicen, debilitado y desgastado. El hecho en sí es que una federación como la española no puede jugar en esas condiciones. Pero es que ahí no acaba la cosa, porque los jugadores que representan a España en la Copa Davis se llevan una parte importante de los pocos billetes que entran en la caja fuerte de la RFET. Y mientras tanto, los clubs que organizan torneos para esa Federación (por ejemplo, el Club Tenis Pamplona que organizará en Junio, por segundo año consecutivo, el Campeonato de España Junior), reciben una especie de propina que sólo puede servir para lavar las conciencias de directivos de palco y puro. Ah, por cierto, este año la propina ha sufrido un recorte de algo más del 25%.

La vida del deportista es suya y nadie puede dirigirla más que él mismo y su entorno. Pero en el caso que nos ocupa, no se sabe si el deportista o los directivos, tienen que tener en cuenta que el tenis de los débiles, de los clubs, de los que necesitan ayuda, depende de la utilización de unas pocas fechas al año de estos deportistas. Y esto hay que saber gestionarlo porque es algo que lo entiende cualquiera. Hasta el mismo deportista. Aunque sea vasco o catalán.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
2 de Febrero de 2014
Publicado en Diario de Noticias (04.FEB.2014)



martes, 31 de diciembre de 2013

CHICLE



Cuando nos sentábamos delante de la tele para ver ganar (siempre ganaba) a Miguel Induráin, cuando no sentíamos ni miedo a perder (aunque sí emoción), cuando a los demás no les servía ni rezar (estaban convencidos de que ni eso les iba a aupar por delante de Miguel), entonces era cuando un señor mayor que siempre se sentaba al lado de los jóvenes, nos repetía una y otra vez que no nos acostumbráramos a eso, que en la vida todo pasa y que, si éramos capaces, cada momento lo estiráramos como un chicle… para que se nos hiciera más largo.

Rafa Nadal no gana siempre, pero sí casi siempre. Después de su lesión, su reaparición y su exitoso año, hay que plantearse, y no es por ser aguafiestas, que algún día esto se acabará. Y cuando se acabe, no tendremos más consuelo que los vídeos, las hemerotecas y cosas así. El futuro del tenis español no es brillante como la carrera de Nadal, entre otras cosas, porque sería mucha casualidad que se repitiera un fenómeno como el actual. Rafa ha ganado este año dos Grand Slam (Roland Garros y US Open), cinco Masters 1000 (Cincinnati, Canadá, Roma, Madrid e Indian Wells), y se ha paseado por otros torneos; y esto no es repetible.

Nadal ya tiene 27 años y, según parece, no tardará mucho en retirarse; no porque lo haya ganado todo y ya se aburra, sino porque tiene su organismo muy castigado y su recorrido parece que será más corto que el de los demás tenistas. Pero es que los compatriotas que le acompañan en este viaje de deporte, dinero y glamour, tampoco van a disponer de mucho tiempo para dar alegrías a la afición. Ferrer (31 años), Feliciano (32), Robredo (31), Verdasco (30), Almagro (28), componen la nómina ganadora del tenis español y esta nómina, nos guste o no, acabará agotando sus baterías y retirándose. Y el futuro? Pues no se ve muy claro o, mejor dicho, se ve claro que no hay futuro.

El tenis español no se agota. La afición que hay en todo el país, la cantidad de Escuelas y Centros de Tecnificación, el gran número de jóvenes que quieren dedicarse al tenis y vivir de él, el montante de torneos internacionales que traen a jugadores de todos los países, no se pueden agotar de un día para otro. Lo que se agotará será ese liderazgo tan necesario en un país (léase Mac Enroe en Estados Unidos, Borg en Suecia, Becker en Alemania, Lendl en Checoslovaquia, Vilas en Argentina). Y es que, como queda dicho, no se ve un relevo claro.

El señor mayor que siempre se sentaba al lado de los jóvenes sabía que en la vida todo pasa y así lo repetía una y otra vez. Lo de Induráin lo estiramos como pudimos pero, por mucho que todavía se le cante en el tendido de sol, hay que ceñirse a que, simplemente, se acabó. El chicle de Nadal todavía podemos estirarlo, saborearlo, masticarlo y disfrutarlo. Hay que hacer lo posible por que no se acabe, aún a sabiendas de que un chicle da para lo que da.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis

31 de Diciembre de 2013

viernes, 23 de agosto de 2013

ÁGUILA



Cuando un águila cumple los 40 y su pico y sus uñas no sirven para agarrar las piezas de las que se alimenta, tiene que tomar una decisión: o morirse de hambre o refugiarse en la montaña y renovar esas armas tan importantes para poder vivir unos 30 años más. Es algo parecido a la vida del ser humano. Cuando las cosas van mal podemos abandonarnos o reinventarnos. Si nos abandonamos ya sabemos nuestro futuro, pero si intentamos reinventarnos podemos triunfar o no, pero la victoria radica, sin ninguna duda, en haberlo intentado.

En la actualidad, Rafa Nadal gana casi todo lo ganable. Si la lógica no se derrumba, dentro de quince días volverá a ser el número 1 de la clasificación ATP. Todos los que pensábamos que el muro de la lesión, de la inactividad y de la depresión que eso conlleva era infranqueable, nos tenemos que rendir ante lo evidente. Y es que Nadal y su entorno nunca dejan de trabajar. Para su rentrée ha preparado unos cambios que para quien suscribe son espectaculares.

Por un lado, y esto es evidente, ha perfeccionado su saque. Para ello, con frecuencia abre un poco (un pelín en el lenguaje Nadal) la empuñadura de su primer saque. De esta forma gana un plus de velocidad, aunque debería haber perdido algo de seguridad; pero ni por esas. En Cincinnati ha tenido partidos con un ¡80%! de primeros saques buenos. Una locura.

Y por otra parte, ha mejorado su “defensa”, que va entre comillas porque ya nadie se cree que Nadal se defienda. Lo que hace ahora es contraatacar con una decisión grande. En multitud de jugadas en que recibe misiles de sus rivales, él, en lugar de hacer un golpe defensivo, lo que intenta es sorprender con un golpe, si cabe, tan de ataque como el que se le ha echado encima. Y el que no se lo crea que mire el match point de la última final con Isner (Cincinnati, 18 de Agosto).

Durante los meses en que parecía que Nadal se bajaba en la próxima parada, trabajó para volver con esa fuerza que nadie se explica de dónde sale, pero que sale. Nadie sabe si tuvo dudas o no, pero lo cierto es que, entre abandonarse o reinventarse, eligío esto último. Y para desgracia de sus enemigos, renovó su pico y sus uñas, que es lo que utiliza, como el águila,  para agarrar las piezas de las que se alimenta.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
23 de Agosto de 2013



martes, 21 de mayo de 2013

SORPRENDIDO



Decía Toni Nadal que estaba sorprendido, que no esperaba esta reacción de su sobrino y que es muy difícil hacer lo que está haciendo. En un tenista, un parón de casi ocho meses supone empezar con torneos Challenger, los torneos baratos, para ir cogiendo eso que se ha perdido durante el período de lesión, que no es otra cosa que el ritmo y eso que se llama “chispa”, algo que todos sabemos lo que es pero que no sabemos explicar.

Lo que más sorprende es que un entrenador se sorprenda. Un entrenador conoce a su pupilo como a sí mismo, y más en el caso que nos ocupa, que es un tenista que no ha tenido otro referente técnico que Toni y que, además, es su tío. No deja de ser curioso lo que la vida te puede deparar en este gran circo que es la competición deportiva individual.

Rafa Nadal acaba de noquear en Roma a su mejor rival. Roger Federer ha renunciado a todo en la final y, según parece, ha deseado con toda su fuerza que acabara el suplicio cuanto antes. Nadal, del que casi nadie esperaba nada, ha vuelto al Circuito con una fuerza inexplicable. Saca mejor que nunca, ha conseguido tener una derecha que seguramente es la mejor de entre los grandes y su passing de revés hace estragos. Además, juega cada vez más cerca de la línea de fondo, con lo que da más velocidad a su juego y menos tiempo a su rival.

Y a nivel de resultados, ya no se sabe cómo denominar la situación. Nadal ha pasado de oler a cadáver a llegar a las finales de todos los torneos que ha jugado: Viña del Mar y Brasil (ATP 250), Acapulco y Barcelona (ATP 500) e Indian Wells, Montecarlo, Madrid y Roma (ATP 1000). Todo el mundo, incluído quien suscribe, pensaba que Nadal no volvería a ser líder en la clasificación mundial, pero parece que el pronóstico, afortunadamente,  no se va a cumplir.

El domingo arranca Roland Garros, el torneo que proclamará al rey de la tierra. Si la “chispa” de Rafa sigue viva, si la derecha y el saque corren como hasta ahora, si el passing de revés funciona, si juega cerca de la línea y, sobre todo, si la rodilla no grita, seguramente Toni tendrá que seguir sorprendiéndose, aunque realmente parece que ni el tito Toni ni nadie se sorpende ya a estas alturas de las hazañas de este monstruo.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
21 de Mayo de 2013
Publicado en Diario de Noticias (23.MAY.2013)



jueves, 11 de abril de 2013

RECOGEPELOTAS



Ser recogepelotas, aunque sea en un torneo de cadetes en un club de tenis cualquiera, es vivir algo inolvidable. Al menos así lo dicen los niños y niñas que tienen la suerte de vivir esa experiencia. Los padres lo corroboran y babean mientras los hijos corren a buscar las pelotas de sus ídolos. Hace cuarenta años era un trabajo casi humillante, patrimonio de familias humildes que enviaban a sus hijos a ganar algo de dinero a los clubs de los ricos. Ahora todo ha cambiado; en los clubs se recoge sus pelotas cada uno (entiéndase la expresión, no se puede decir de muchas formas) y, cuando llega un gran evento, niños, niñas, padres y madres se dan codazos por llegar a tiempo para lograr una plaza de recogepelotas. La ilusión es tremenda y la verdad es que merece la pena fijarse en cómo disfrutan los críos, ejerciendo su protagonismo, junto a los protagonistas de la competición: los jugadores. Es, de verdad, una de las estampas más bellas de cualquier campeonato.

Ya ha comenzado el Master 1000 de Madrid. Y ha comenzado con un ¡casting de recogepelotas! Lo que oye. En un acto perfectamente publicitado y lanzado a los cuatro vientos, 47 modelos (chicos y chicas) han optado a las plazas ofertadas. Eso sí, harán de recogepelotas sólo en los partidos importantes, o sea, en los que juegan los mejores y en los que llenan los palcos personajes como Cristinano Ronaldo, Ana Botella, la Obregón, algún cantante de moda y toda la derechona madrileña.

En el casting, la presentadora ya advirtió nada más comenzar que 160 niños disfrutarán haciendo de recogepelotas en el torneo. Pues eso, que lo que les sobre a los modelos y a las modelas, se lo comerán los críos de la ilusión tremenda, esos niños y niñas que van a trabajar a diario, pero que no van a ver colmadas sus aspiraciones de recogerle las pelotas a Nadal (tampoco se puede decir de muchas formas) con la televisión en directo, y con la alcaldesa y los famosos en el palco. Eso está reservado para la gente guapa con prietos pectorales y duros abdominales que progrese adecuadamente en el casting, cuyo sponsor, por cierto, es Mango; algo que, no lo dudemos, es casual.

El Madrid Open siempre ha pecado de ser sumiso al famoseo. Quizá es que en Madrid no atrae el tenis como en otras ciudades y hay que poner estímulos tan insustanciales como la gomina de Cristiano para que la gente acuda a las pistas y se fije en esas banalidades, mientras Djokovic pega raquetazos magistrales a diestro y siniestro y haya gente que ni se entera.

Los que acudan a la Caja Mágica van a disfrutar porque el espectáculo deportivo es impresionante. Casi único. Como única va a ser la imagen de esos cuerpazos recogiendo las pelotas a los mejores del mundo, aunque no encuentren explicación aquellas familias humildes que enviaban a sus hijos a ganar algo de dinero a los clubs de los ricos.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
11 de Abril de 2013

Publicado en Diario de Noticias (23.ABR.2013)

miércoles, 16 de enero de 2013

SOSPECHOSOS



Dice Joan Forcades, preparador físico de Rafa Nadal, que hay que pensar en la novela de Agatha Christie, Asesinato en el Orient Express, para entender el éxito de este jugador. En la novela en la que se asesina a un hombre, el detective Hércules Poirot averigua que en el crimen han intervenido doce personas: todas son sospechosas. Y ese es el enfoque básico para llegar a comprender las victorias de Nadal, según Forcades. El equipo que se ha creado alrededor de la figura del jugador hace que todos sean “sospechosos” de los éxitos del campeón.

Como se sabe, Rafa Nadal no ha acudido a la primera cita importante del año, el Abierto de Australia. El equipo así lo ha decidido y punto. Todo lo que rodea a Rafa Nadal está basado en el respeto y la educación, y la decisión de no acudir a Melbourne ha sido de todos. Un torneo como el australiano no se merece que vaya un jugador a medias, un deportista debilitado por lesiones y enfermedades, un atleta bajo mínimos. Lo que se merece Australia es calidad, como la que ofrece el torneo. A veces los jugadores no pagan a la organización con la misma moneda con la que ésta abona. A veces los jugadores fingen y se van por la puerta de atrás. A veces los jugadores no respetan los torneos, importantes o no… Nadal podía haber viajado hasta las antípodas para probarse, jugar un par de rondas, cobrar y volver. Pero él sabe que a cada torneo hay que darle la importancia que tiene y hay campeonatos a los que o se va a tope o no se va. Y, afortunadamente, Rafa Nadal no ha ido al primer Grand Slam.

Una vez más, Rafa Nadal, o mejor dicho, el equipo de Rafa Nadal, ha dado una lección de cordura, de respeto y, en resumen, de educación. Su equipo ha sabido gestionar la situación y, nos guste o no, ha triunfado. No ha engañado a nadie y se ha quedado en tierra para seguir preparando el ataque al Circuito.

Cuando volvamos a ver a Rafa triunfando (aunque uno piensa que no volverá a ser número 1), nos acordaremos de Joan Focades y entenderemos que esos reveses, esos passings, esas dejadas, no son sólo del chaval, sino de todos los que le rodean y le han hecho el más grande. De todos los sospechosos.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
16 de Enero de 2013
Publicado en Diario de Noticias (18.ENE.2013)



domingo, 16 de septiembre de 2012

IÑAKI ALCALDE




En una ocasión, un entrenador de tenis le hizo pintarse a su jugadora una hache mayúscula en el dorso de la mano. La tenista jugaba uno de esos partidos que no son, en teoría, complicados, pero que pueden dar la vuelta y hacer sufrir mucho. La hache mayúscula tenía su significado: Humildad. En el caso de que la jugadora tuviera problemas con el saque, o no le entrara el revés, o, simplemente, fuera por debajo en el marcador sin saber el porqué, debía mirar el dorso de su mano y pensar que la humildad hace milagros y que, aunque no nos guste, hay que trabajar, correr y esforzarse al límite hasta con los inferiores. El juego psicológico funcionó.

Iñaki Alcalde se ha proclamado campeón navarro absoluto, un título que casi tiene dueño (Eduardo Sanz) y que este año, no sabemos hasta cuándo,  ha cambiado de amo. Iñaki Alcade es el campeón de la humildad, un hombre que no dice una palabra más alta que otra, un trabajador incansable en la sombra y, como no podría ser de otra forma, un enamorado del tenis y del deporte en general. Iñaki es el anti-divo, un tipo sencillo y educado que se lo ha trabajado él solo para poder viajar a torneos lejos de Pamplona y progresar como persona y como tenista. Quizá el carácter de su Club y el de su Entrenador han colaborado a que el chaval haya salido así; quizá su madre le ha señalado la humildad como el bien más preciado; quizá él ha observado a su alrededor y se ha quedado con lo mejor.

La chica de la hache mayúscula descubrió aquel día que nadie es más que nadie porque sí, que la humildad es fundamental en el deporte y en la vida, y que los más apreciados, admirados y queridos son los que la llevan por bandera. A Iñaki no le hace falta que Félix Barón, su entrenador,  le pinte la hache mayúscula en el dorso de la mano. Alcalde tiene la gran suerte de llevarla siempre escrita. Es uno de esos privilegiados. Nunca sabremos donde la lleva. Pero la lleva.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
16 de Septiembre de 2012
Publicado en Diario de Noticias (17.SEP.2012)


sábado, 28 de julio de 2012

EL EJEMPLO




Hace muchos años, Bjorn Borg perdió una final inexplicable en un torneo del Circuito. Nadie sabía qué había pasado pero lo cierto era que el “hombre de hielo” había caído contra un jugador que nunca le debía ganar. Las crónicas de entonces analizaron la derrota del sueco como un accidente y buscando explicaciones técnicas y tácticas. A las seis semanas y ante la insistente pregunta de un periodista, “Iceborg” reconoció que aquel partido lo había jugado con un dedo de su mano roto.

Rafa Nadal no jugará la Olimpiada. A finales de junio fracasó en Wimbledon, cayendo contra un tal Rosol, un jugador que aún se estará pellizcando para ver si es real lo que sucedió o se trata sólo de un sueño. La prensa buscó una razón que justificara la derrota, pero sólo supo decir cosas como “una de las mayores sorpresas de la historia del tenis”, o “Nadal busca a Nadal y no lo encuentra”, o “un Nadal desorientado y falto de chispa”. Nadie supo nada de la maldita rodilla.

Cuando un deportista salta a la cancha, debe darlo todo hasta el final. No valen excusas después de haber decidido jugar. El balear sabía que el tendón rotuliano de su rodilla izquierda no estaba bien, pero saltó a la pista y dio una lección, porque en cualquier momento se podría haber retirado y no lo hizo. Aguantó, sufrió, lo intentó y, además, le dio una satisfacción inmensa al incrédulo Rosol, que ganó en cinco sets y no por retirada. Toda una lección. Y es que en el deporte hay que hacer constantes ejercicios de generosidad y no pensar sólo en uno mismo. Por enésima vez, Rafa Nadal nos ha dado una lección de… todo.

Los buenos deportistas no sólo pasan a la historia por los resultados. Hay otros parámetros que unas veces son de difícil definición, otras de complicada explicación, pero en todas las ocasiones de una grandeza enorme. La deportividad, la educación, el compañerismo, la generosidad y otras cosas más, son valores que habría que infiltrar en vena a los que quieren llegar a ser algo en el deporte. Borg, “el hombre de hielo”, “Iceborg”, con su dedo roto, y Nadal con su maldita rodilla, nos hacen soñar en un deportista cada vez mejor. Quizá ejemplar.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
22 de Julio de 2012
Publicado en Diario de Noticias (23.JUL.2012)

TIERRA AZUL



En Madrid no hay demasiada afición al tenis. Desde hace muchos años han querido tener un gran torneo y todos han fracasado. En el Club de Campo, en Chamartín, masculino o femenino, la verdad es que no ha enganchado ninguno de los torneos que han intentado convertir a Madrid en una Ciudad de Tenis, como es Barcelona. Hay que ceñirse a lo que se tiene y la verdad es que el tenis nunca ha triunfado completamente en la capital.

Madrid tuvo la suerte de cruzarse en su camino con Ion Tiriac, el ex jugador rumano (compañero del mítico Ilie Nastase) que había acabado mal con los alemanes de Stuttgart y tenía en propiedad un torneo enorme para vender al mejor postor. Madrid apostó todo y pactó con el rumano la organización del torneo, aún a sabiendas de que en la capital el tenis no tenía el tirón suficiente.

El mejor torneo de España ha tenido que tirar de efectos especiales para atraer a la gente y a las cámaras. Empezaron con las escotadas recogepelotas, unas chicas, como dicen las abuelas, con todo en su sitio. Esto ya creó la primera polémica, pero ya se hablaba de Madrid. Luego pusieron en práctica un formato de horarios propios de un cine de pueblo (sesiones de mediodía y noche). Después hicieron desfilar por sus palcos (vacíos y desaprovechados salvo cuando jugaba Nadal) a las vedettes del Real Madrid acompañadas, cómo no, de toda la clase política madrileña y todo el famoseo nacional en busca de la foto. Y se seguía hablando de Madrid.

Ahora han dado el paso de la tierra azul, un invento extraño que va a perjudicar la imagen del torneo y, lo que es más grave, la de la ATP. No se debe hacer un experimento en un Master 1000 (uno de los 9 torneos más importantes del Circuito) para que se siga hablando de Madrid. Estas cosas hay que experimentarlas en la base (torneos juveniles y Futures ITF) para ver cómo responden pista y jugador; y si todo va bien, se traspasa al nivel en donde la gente se juega la vida. Y para los que tengan dudas, que sepan que lo de Nadal y Djokocic no es una pataleta ni nada parecido; es, simplemente, la verdad. No se puede colocar un torneo obligatorio para los jugadores, a las puertas de Roland Garros, en una superficie que no tiene nada que ver con la de París, que es más rápida, que proporciona menos estabilidad y a 650 metros de altitud. Y es que Nadal y Djokovic tienen un juego basado , en parte, en la fuerza de sus apoyos, algo que no facilita en absoluto la superficie pitufa. Y se quejan con razón.

Dice Tiriac que en 2013 volverá con la tierra azul y que le importa un pito lo que digan los mejores. Bueno, pues si es así y los técnicos no varían el comportamiento de este tipo de tierra, el torneo se quedará cojo. Pero se seguirá hablando de Madrid.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
16 de Mayo de 2012
Publicado en Diario de Noticias (19.MAY.2012)











viernes, 13 de julio de 2012

SALVADO POR LA CAMPANA?



En el siglo XVII se sabía que, por las razones que fuere, mucha gente era enterrada viva. Es por esto por lo que alguien aportó una sencilla solución: se ataría una soga al ataúd y a una campana colocada al lado de la tumba, por lo que, si había algún movimiento del supuesto difunto, la campana sonaba. De ahí la expresión “salvado por la campana”.

En relación a la final de Roland Garros, se está hablando mucho de que a Nadal le salvó la campana, la lluvia, de que las condiciones son iguales para los dos y que se quejó porque las cosas le iban mal (perdió ocho juegos seguidos). Para aquellos a los que les gusta ver tenis pero no tienen demasiados conocimientos y quieren saber lo que pasó realmente a nivel técnico en la Central de París, quien suscribe intentará dar una explicación.

A Nadal no le salvó la lluvia (cuando se suspendió la final andaba deambulando por la pista sin saber qué hacer y con un montón de problemas, entre ellos el resultado, que se le volvía en contra). A Nadal le perjudicó la lluvia. Y a Djokovic no. ¿Por qué? La explicación es importante. Nadal basa su juego (especialmente su drive) en un golpeo muy rápido y ascendente, que provoca que la pelota haga muchas rotaciones en el aire y cuando toca el suelo salga muy acelerada y con mucha altura. Es lo que se llama efecto liftado. Es la base fundamental de su juego. Y para que la pelota se acelere de esta forma, hace falta que tenga el peso y la presión adecuada. Si la pelota ha perdido algo de presión por el uso (aunque se cambian cada siete juegos) y ha ganado el peso de la humedad de la lluvia mezclada con la tierra, el efecto es prácticamente imposible. La pelota no rueda en el aire, diríamos que casi no se puede liftar. Por eso, el arma letal del balear desapareció.  

Por el contrario, Djokovic tiene unos golpes prácticamente planos, es decir, sin efecto o con muy poco efecto. Por eso a él le influyó mucho menos la aparición de la lluvia. Únicamente podría haberse quejado de que la pelota no corría como lo hace habitualmente, pero eso sí que es igual para los dos.

Se supone que mucha gente salvó su vida en aquellos tiempos por el invento de la soga y la campana. En nuestros tiempos, suponemos que a muchos políticos, artistas, banqueros, cuentistas, comerciantes, funcionarios y ciudadanos en general, les ha salvado en algún momento de apuro la campana. No es el caso de Rafa Nadal, porque si no llega a aparecer la lluvia habría acabado Roland Garros sin ceder un solo set. Y sin campana.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
13 de junio de 2012
Publicado en Diario de Noticias (18.06.2012)

miércoles, 28 de diciembre de 2011

DESEOS DEPORTIVOS 2012

No tiene buena pinta el año que comienza. No hay dinero (¿dónde está el dinero?), no se vende nada, no se fabrica, no se construye, no se compra, no se negocia, no, no, no… Y en medio, el deporte; algo que para toda esa gente que decide por los demás no es importante, salvo cuando juegan a golf. Para ellos, pero también para los que creen en el deporte, para los que sueñan con una marca, para los que entrenan para mejorar, pero, sobre todo, para los que entrenan, simplemente, para disfrutar, ahí van unos cuantos deseos deportivos para el año que se avecina.

Que el dinero no lo sea todo en el deporte, que el basket navarro ilusione, que Irujo no se cabree tanto, que Osasuna mire (en contra de su costumbre) hacia arriba, que el Athletic no nos mire tanto, que las radios entren en los estadios, que el Itxako siga ahí, que el footing haga adelgazar, que siga triunfando el padel, que vuelvan los futbolistas navarros, que los políticos entiendan los valores del deporte, que Nadal cambie de marca de gayumbos, que los deportistas crean a los psicólogos, que el Barça nos siga divirtiendo, que la entrada de cancha sea más barata, que vuelva Induráin, que no vuelva Camacho, que no se vaya nunca Beloki, que los partidos de liga sean a las cinco, que triunfe la cantera, que nieve, que el Anaita vuelva a ser lo que fue, que los deportistas de élite sean un poco más simpáticos, que se popularice el golf, que las Olimpiadas sean las mejores de la historia, que Jorge Nagore escriba todos los días de deporte, que hagan aparcamientos en El Sadar, que los padres no hagan de Entrenadores, que la formación sea la base del deporte, que terminen de una vez el Navarra Arena, que la pelota progrese, que triunfe la humildad, que Mourinho sea normal, que Guardiola siga siendo normal, que florezcan los sponsors, que no haya bocinazos el día de la media marathon y que, en fin, se entienda el deporte como algo necesario.

Los deseos son simplemente eso, deseos. Que se cumplan o no depende de muchas personas y muchas circunstancias, pero lo que está claro es que el deporte siempre triunfa para aquellos que entrenan, simplemente, para disfrutar.

Urte berri on. Feliz año (olímpico).



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
28 de Diciembre de 2011
Publicado en Diario de Noticias (2.ENE.2012)

jueves, 10 de noviembre de 2011

EQUIPO

Los deportes individuales se definen muchas veces como deportes de soledad. La soledad del maratoniano, la del tenista, la del saltador de esquí, la del gimnasta, en ocasiones la del portero de fútbol, la de tantos deportistas que se esfuerzan en la competición sin poder echar a nadie la culpa de sus errores y tomando decisiones en décimas de segundo. Los deportes individuales son los más dramáticos, porque no diluyen la pena o la desazón en un vestuario de gente joven que celebra o llora los éxitos y los fracasos, sobre todo éstos, recordando aquel dicho de que las penas con pan son menos penas.

El equipo absoluto del Club Tenis Pamplona ha ascendido a 2ª categoría nacional, la máxima categoría a la que puede aspirar un equipo de cantera, compuesto por jugadores que no cobran ni piden nada a cambio de defender los colores de su Club, un club en el que equipo se escribe con mayúsculas.

Siendo como es el tenis un deporte individual, parecería como que el éxito de este ascenso se debe a seis jugadores que han hecho bien su trabajo e individualmente se han llevado un alegrón. Pues no. En el caso del equipo del Club Tenis Pamplona todos ganan y todos pierden. Esto, que parece una frase típica del deporte rey (el fútbol es así, no hay enemigo pequeño, todos debemos remar en la misma dirección…) es muy cierto en el caso que nos ocupa. Los jóvenes y los menos jóvenes, los que juegan y los que no, todos aportan algo. Y el caso es que esto se nota en los resultados. Aunque haya gente que no se lo pueda creer, el rendimiento de un deportista individual no depende sólo de sí mismo. El crear un clima propicio, el ser amigos, el saber que la responsabilidad no es patrimonio único del jugador que juega, el apoyo desde la grada del jugador que no juega, los detalles positivos en el hotel, en el viaje, en la comida o en la cena, hacen que un deporte individual se convierta, y valga la expresión, en menos individual. Y, en realidad, esa es la grandeza de un equipo.

Esta temporada ha sido cómoda y muy gratificante porque el nivel de la 3ª categoría no es el nivel del Club Tenis Pamplona. El próximo curso no tendrá nada que ver con éste. Volverá el equipo a sufrir para no descender y volverá a enfrentarse a equipos semi profesionales. Y volverá, por supuesto, a ser un equipo con mayúsculas, porque en este grupo humano lo del pan y las penas se lleva con mucha seriedad.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
10 de noviembre de 2011
Publicado en Diario de Noticias (27.NOV.2011)

sábado, 24 de septiembre de 2011

LA COPA DAVIS

A mí no me engancha la Copa Davis. Lo siento. Ahora es el momento de decirlo, cuando España ha llegado a la final y cuando puede cubrirse de gloria ganando su quinto trofeo en 12 años. Lo fácil es decirlo cuando los tuyos no ganan y tienes que tragarte un Francia-Rusia porque no hay otra cosa que llevarse a la boca. Pues no.

La Copa Davis sólo tiene el atractivo patriota de la victoria colectiva sobre otro país, como si de una guerra se tratara. Todo el mundo con su bandera, su trompeta, su voz preparada para gritar más que la forofada contraria y con ganas de aplastarles. Y es que se ha pasado del tenis de antes, el educado, el respetuoso, el pijo quizá, a algo parecido al fútbol de grada y pancarta.

Una de las razones por las que no me gusta la Copa Davis es porque sólo se juega en una pista. Cuando vas a cualquier torneo, puedes elegir entre varias pistas, a parte de la Central, porque se juegan muchos partidos a la vez. En la Davis tienes que tragarte el partido de la única pista que hay, sea bueno, regular o malo; y eso tiene el atractivo que cada uno le quiera dar.

Bien es cierto que juegan los mejores (salvo cuando están cansados). Pero también es cierto que para ellos, para los jugadores, no es lo más importante del mundo mundial. Los tenistas van a lo suyo, a competir individualmente y a colocarse lo más alto posible en el Ranking ATP, que es lo que al final les da puntos, dinero y prestigio. Lo de la Davis, aunque a alguno le cueste creer, es algo que a unos jugadores les gusta y a otros les molesta. Pero a los que les gusta, sin lugar a dudas y sin excepción, es a los Directivos, algunos bastante aldeanos, por cierto. Los presidentes de las Federaciones Territoriales son invitados por la Federación Española a todas las eliminatorias en territorio nacional, a hoteles de nosécuantas estrellas, junto a su esposa o acompañante. Les inflan a canapés, les invitan a saraos y algunos se vuelven a su pueblo comentando cosas de Rafa (al que todos los que no somos íntimos llamamos Nadal) y Feli (ídem), amigos de toda la vida. Y mientras tanto, las subvenciones no llegan, los clubs se mueren y no hay dinero para nada.

La final está al caer y está claro que será un espectáculo casi único. Sería bueno que fuera una final apretada y emocionante y que ganara el equipo de casa. Y si no gana España, al menos ganará la hostelería del canapé y el sarao.

Definitivamente, a mí no me engancha la Copa Davis.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
24 de Septiembre de 2011
Publicado en Diario de Noticias (04.OCT.2011)

domingo, 11 de septiembre de 2011

COMPETIR

Cuando mi mejor amigo volvía de una competición, su padre siempre le preguntaba si había jugado bien y si había disfrutado. Y punto. El padre de mi mejor amigo había sido deportista y sabía que lo de ganar o perder, a edades tempranas, no es lo importante. Claro que le gustaba que su hijo ganara, sólo faltaba, pero no se moría porque mi mejor amigo fuera campeón. Cuando la conversación avanzaba, salía a relucir la victoria o la derrota; y mi mejor amigo no lo entendía. ¿Por qué mi padre no me pregunta, de primeras y como los demás, si he ganado o he perdido?

En los deportes individuales la competición está en crisis. Y en el mundo del tenis, quizá, más. Las Escuelas son cada vez más grandes y las competiciones más cortas. Los cuadros de setenta u ochenta jugadores han pasado a la historia y ahora nos conformamos con ver competir a veinte o treinta. Pero, ¿qué es lo que pasa? ¿Por qué los jóvenes no quieren competir? Y otra pregunta: ¿quién da la espalda a la competición, el jugador o el padre?

La competición, al fin y al cabo, es una escuela de vida, es una forma de actuar en un escenario en el que unos quieren demostrar una superioridad y otros, simplemente, que el trabajo bien hecho les hace disfrutar. Los padres, los entrenadores, los amigos y todos los que rodean al deportista joven, deberían colaborar a hacer de la competición algo lúdico, divertido, agradable. Lo de ganar o perder vendrá más tarde, cuando la madurez hace del deporte individual algo casi, casi, cruel. Y es que el ver la competición como algo basado únicamente en victoria-derrota es lo que anula muchas veces al joven deportista y le hace abandonar la competición. O ni siquiera empezar a competir. No es ningún secreto que el niño está, en este mundo actual, hiperprotegido y que los padres sufren a nivel 10 cuando el niño sufre a nivel 3. Quizá los padres debieran empujar a sus hijos a competir explicándoles todas estas cosas, anulando el dramatismo habitual de las competiciones y haciéndoles ver que ganar o perder es una consecuencia de la competición y nada más.

Cuando mi mejor amigo se hizo mayor, hizo con sus hijas lo que su padre le había enseñado. Lo hizo lo mejor que pudo y en esa casa nunca hubo dramas, ni tragedias, ni nada parecido. Aunque bien es verdad que a menudo, en alguna de las conversaciones al llegar a casa después de una competición, sus hijas pensaban aquello de “cuándo coño me va a preguntar si he ganado o no”.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
10 de Septiembre de 2011
Publicado en Diario de Noticias (11.SEP.2011)

martes, 5 de julio de 2011

APRENDER




Todas las experiencias, positivas y negativas, tienen algo bueno y es que de todo se aprende. Pase lo que pase, uno adivina, al menos, qué es lo que no hay que hacer. Cuando las cosas no van bien hay que observar, mirar friamente la situación y tener la capacidad de aprender algo para que la próxima vez no te atropellen.

La final de Wimbledon fue una final, fundamentalmente, de ritmo. Djokovic, tocado actualmente por esa varita que le hace un jugador de racha inalcanzable, venció con autoridad y llevando a su terreno a un Nadal que, en ocasiones, las veía pasar. Una de las diferencias que se observan entre un jugador bueno y otro menos bueno, es la capacidad de pasar con un solo golpe de una situación de defensa al ataque. Esto que Nadal hace con frecuencia utilizando su revés cruzado de contrataque, lo practicó el serbio con mucha valentía y, sobre todo, mucho acierto. El domingo Nadal fue menos bueno.

Djokovic no quiso que Nadal le contagiara su ritmo y lo consiguió. Esto mismo hizo Federer en la final de Roland Garros, intentando que la pelota alta, larga y liftada sobre su revés, no llegará a comerle, pero la diferencia es que el suizo, aunque lo intentó desesperadamente, no lo consiguió y el manacorí venció con autoridad. Pero es que Djokovic planteó un partido sin tregua, pegando pelotazos a diestro y siniestro y teniendo muy en cuenta que si Nadal le atacaba él no iba a defenderse. Y es que uno piensa que es la única forma de ganar al español, planteándole un partido de anticipación, de tanta anticipación que no pueda casi ni pensar. Otra cosa es llevar esta táctica tan sencilla a la pista, desarrollarla y que te salga todo bordado. Sobre todo esto.

Nadal, a nadie le cabe la menor duda, aprendió en Wimbledon que no puede jugar defensivo contra Djokovic, que tiene que jugársela un poquito más y que debe jugar mejor los puntos importantes. Ya veremos qué pasa la próxima vez que se enfrenten; ya veremos si Nadal ha analizado su planteamiento; ya veremos si se deja llevar al ritmo del serbio; ya veremos si puede con la situación porque, se vea como se vea y se aprenda lo que se aprenda, hoy por hoy Djokovic es inalcanzable. Y es que lleva años aprendiendo.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
5 de Julio de 2011
Publicado en Diario de Noticias (08.JUL.2011)

martes, 7 de junio de 2011

EL CANÍBAL



Decían hace años que si alguien era invencible, ése era Eddy Merckx. Que, aparte de ser un ciclista excepcional, tenía tanta ambición que era imposible acercarse a su nivel. Que tenía tanta confianza en sí mismo que su rendimiento no tenía límites. Que tenía tanto apetito de triunfo que era lo más parecido a un caníbal. El Caníbal, así lo apodaron, acabó su carrera habiendo ganado todo lo ganable y pasando a la historia como alguien excepcional en un deporte en el que no cabe gente mediocre.

Rafa Nadal ha ganado en París, frase nada original. Pero esta vez la aventura ha tenido tintes distintos, porque el Rafa que todos conocemos no tenía nada que ver con el Rafa de la primera semana. Como decía Álex Corretja, el jugador que llega a las últimas rondas habiendo sufrido mucho en las primeras, tiene muchas posibilidades de triunfar. Nadal sufrió desde el minuto 1, fue un jugador sin chispa y se hizo fuerte a partir de su choque con el sueco Soderling en cuartos de final. Y en la final, en ese Federer-Nadal tan esperado, tan morboso y siempre tan dramático, fue un jugador sin grandes alardes dentro del nivel del que estamos hablando.

Pero, ¿por qué ganó Nadal la final? Lo primero queda dicho; Nadal ha ido de abajo, de la humildad, del no convencimiento, hacia arriba y eso es muy importante, porque aparece el factor superación, día a día, set a set, juego a juego. A nivel táctico, le cosió a Federer a pelotazos altos sobre su revés, y eso que el suizo no lo hizo mal del todo, porque seguramente ha soñado muchas veces con poder superar esa apisonadora liftada y ha trabajado duro en ello. Por otra parte, Nadal sigue mejorando su control y su velocidad en la derecha, una derecha que es capaz de ganar puntos directos desde el fondo de la pista y en tierra batida, algo difícil de hacer y hasta, si me apuran, de comprender. Y si a eso le sumamos su saque, la mejoría de su revés (especialmente el cruzado), su mentalidad ganadora y su humildad, pues tenemos un jugador que, si no es invencible, roza el adjetivo. Ah! tampoco nos olvidemos del juego perfecto de su contrario (especialmente hasta el 5-2 del primer set), jugando en constante ataque, rozando la perfección y disfrutando y haciendo disfrutar. Lástima que Federer no tuvo ni continuidad ni consistencia en su juego y se hundió él solo.

Rafa Nadal ha demostrado que, aún no atravesando su mejor momento, es capaz de comerse a cualquiera, aunque siempre quedará la duda de su cruce con Djokovic. Nadal juega a devorar al contrario, a mantenerlo lejos de la línea de fondo, a alejarlo del centro de la pista, y todo esto con una derecha liftada que sólo sabe el daño que hace el que la sufre en un partido. Es el Caníbal de este siglo. No estaría mal que en 2012 entregara la Copa de los Mosqueteros Eddy Merckx. Y que ganara, otra vez, nuestro Caníbal.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
7 de Junio de 2011
Publicado en Diario de Noticias (8.JUN.2011)

domingo, 24 de abril de 2011

TÉCNICA

En 1980 y tras el ascenso a primera división, Osasuna sorprendió a todo el mundo por su extraña manera de jugar, moviendo constantemente a los tres atacantes, de tal forma que ninguno de los tres disfrutaba de una situación concreta ni estática. Pepe Alzate hizo que todos jugaran para dar balones a los tres puntas y para que éstos volvieran locos a unos defensas que no entendían muy bien lo que pasaba. Los indios, como los llamó Paquito, por aquellos años entrenador del Valladolid, se desplazaban con una velocidad y un desparpajo que hacía agujeros en cualquier defensa, por muy de primera división que fuera. Dicen los entendidos que esto duró una temporada y que los demás equipos analizaron esas locuras y encontraron pronto el antídoto.

Nadal ha ganado su sexto Godó con todo merecimiento y en un cuadro de alto nivel. Una vez visto el juego que ha desplegado, aparece la pregunta del millón: ¿qué hay que hacer para derrotarle? En teoría, no es difícil establecer un plan táctico para destruir su juego; lo realmente difícil es llevar este plan a la práctica y que funcione, el plan y el jugador. Para ganar a Nadal hay que evitar jugar sobre su derecha (el drive, su mejor golpe y uno de los mejores del mundo), tener más consistencia que él, sacar muy bien forzando su resto de revés, pero sobre todo hay que intentar llevar la iniciativa, comenzar cada punto dominando y rematar cuanto antes. Esta es la teoría y el jugador que la cumpla, puede cubrirse de laureles.

Nadal lleva mucho tiempo ganando torneos y muy pocos consiguen batirle, aunque el antídoto está muy claro. Después de tantos años, todos saben qué es lo que hay que hacer para ganarle. El problema está en que hay que saber y poder llevar a la práctica todo esto. Los hombres de Alzate engañaron a todos mientras pudieron. Nadal lleva “engañando” mucho tiempo a todos los jugadores del mundo. Lo que pasa es que en el deporte el nivel, al margen del plan táctico, casi siempre se impone.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
24 de Abril de 2011
Publicado en Diario de Noticias (26.ABR.2011)