Hace unos días se le requería a una de las hermanas Williams su opinión sobre Rafael Nadal. La respuesta fue clara, concisa y directa, sobre todo directa: “Es un animal”. Y la chica tiene razón, porque Nadal realmente es un animal. Es un jugador que destroza la pelota cada vez que la golpea con ese tren superior tan desarrollado, que muestra una velocidad endiablada especialmente cuando se trata de defender momentos delicados y que exhibe un nivel de resistencia física que no es normal. No se sabe si la Williams lo dijo como piropo o como insulto, pero, como diría mi amiga, habló de mierda el más cagón, porque no hay más que ver a esta mujer y su hermana enseñando músculo por esas pistas de Dios, para que nos salga del alma: “¡qué animales!”
Nadal ha perdido en Hamburgo, pero sigue siendo el mejor jugador del planeta sobre tierra batida. Ha tenido la suerte de no perder su record contra un desconocido sino contra el mejor tenista del mundo. Y es que Federer, aunque sea inferior en pista lenta, ha aprendido de las lecciones del año pasado. Ahora ataca más porque sabe que en el intercambio de fondo a fondo de la pista, Rafa es casi perfecto. A este detalle táctico, que de alguna manera explica la derrota del pasado domingo, hay que sumarle uno fundamental: el físico. Nadal gana sus partidos con mucho esfuerzo y esto lo debe a su patrón de juego. No es, por supuesto, un jugador que se vaya a la red a acabar el punto cuanto antes. Ni es así, ni lo será, si bien hay que reconocer que sus avances son evidentes en este terreno. En la final de Hamburgo se vio un Nadal con menos chispa de lo habitual y es que venía de jugar la vispera una maratón de sartenazos con Hewitt que contagiaba la paliza hasta el sofá.
Quizá el error del equipo de Nadal haya sido decidirse a jugar el Masters Series alemán y no guardar descanso para ir en mejores condiciones a Roland Garros, que empieza este próximo domingo. Quizá el acierto ha sido jugar una semana más en tierra batida con presión, con compromiso y con Federer en el cuadro. O quizá es que realmente, tal y como dijo la Williams, es un animal.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
21 de Mayo de 2007
Publicado en Diario de Noticias (22.MAY:2007)
Tennisbat sólo pretende archivar las opiniones de Josemari Sexmilo sobre el mundo del Tenis mundial, nacional y local. El autor, Entrenador Nacional de Tenis, agradece a quienes acceden al blog para escuchar a este Técnico con el fin de aprender un poco más sobre esta disciplina deportiva o, simplemente, para entretenerse. A todos, gracias.
lunes, 21 de mayo de 2007
viernes, 4 de mayo de 2007
LOS CAMBIOS DE NADAL
Parece que nada ha cambiado del año pasado a éste. Federer y Nadal, Nadal y Federer se reparten el pastel, o sea, los trofeos, el dinero y los puntos. Entre los dos han ganado lo más florido de lo que llevamos de calendario. El mallorquín Indian Wells y Montecarlo; el suizo, el Open de Australia. Tan sólo han dejado para el resto de los mortales el Masters Series de Miami que, aprovechando un descuido de Federer con Cañas, se lo llevó el teenager Djokovic. Al parecer, todo sigue igual. Pero, ¿realmente todo sigue igual?
Parece ser que en Can Nadal se trabaja duro y con sentido. El tenista debe dar capital importancia a la pretemporada, que es el período donde, al margen de lo físico, se trabajan los cambios técnicos que van a definir un poco más el patrón de juego del jugador. Los Nadal se debieron plantear que el chico no podía seguir haciendo kilómetros y kilómetros y ganando los partidos sufriendo auténticas maratones, porque, entre otras cosas, estaban jugando con una maquinaria de alta calidad pero que, como todas las maquinarias incluídas las de alta calidad, se podía romper. Y, según lo visto, el trabajo ha empezado a dar sus frutos.
Rafa Nadal ha cambiado en tres aspectos: saque, derecha y desplazamientos. Su saque es mejor que el del año pasado. Todos los jugadores intentan mejorar su saque con trabajo de pretemporada, porque siempre hay algo que mejorar. Este trabajo es tremendamente aburrido, pero da sus frutos. A la derecha no le da tanta rotación hacia arriba (liftado) como antes; es un poco más plana y, por tanto, corre más. Y su situación en la pista es algo más adelantada, por lo que debe correr menos que cuando jugaba a dos metros de la línea de fondo. Esta situación es una estrategia debida a que su juego actual es más de ataque y, al presionar al contrario, puede jugar más cerca de la pista, incluso dentro.
El pronóstico es muy claro: Nadal se va a acercar cada vez más a Federer o, al menos, eso parece. Claro, tampoco sabemos lo que ha trabajado Federer en su pretemporada, porque algo habrá cambiado. Por todo ello, se espera una temporada muy interesante que comenzará su parte más espectacular el lunes en Roma; luego Hamburgo, Roland Garros, Wimbledon, etc. Ah! Y para el que no entienda mucho de tenis, decirle que esto no tiene nada que ver con el circo de Mallorca, la Batalla de las Superficies. Pero nada de nada.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
4 de Mayo de 2007
Publicado en Diario de Noticias (8.MAY.2007)
Parece ser que en Can Nadal se trabaja duro y con sentido. El tenista debe dar capital importancia a la pretemporada, que es el período donde, al margen de lo físico, se trabajan los cambios técnicos que van a definir un poco más el patrón de juego del jugador. Los Nadal se debieron plantear que el chico no podía seguir haciendo kilómetros y kilómetros y ganando los partidos sufriendo auténticas maratones, porque, entre otras cosas, estaban jugando con una maquinaria de alta calidad pero que, como todas las maquinarias incluídas las de alta calidad, se podía romper. Y, según lo visto, el trabajo ha empezado a dar sus frutos.
Rafa Nadal ha cambiado en tres aspectos: saque, derecha y desplazamientos. Su saque es mejor que el del año pasado. Todos los jugadores intentan mejorar su saque con trabajo de pretemporada, porque siempre hay algo que mejorar. Este trabajo es tremendamente aburrido, pero da sus frutos. A la derecha no le da tanta rotación hacia arriba (liftado) como antes; es un poco más plana y, por tanto, corre más. Y su situación en la pista es algo más adelantada, por lo que debe correr menos que cuando jugaba a dos metros de la línea de fondo. Esta situación es una estrategia debida a que su juego actual es más de ataque y, al presionar al contrario, puede jugar más cerca de la pista, incluso dentro.
El pronóstico es muy claro: Nadal se va a acercar cada vez más a Federer o, al menos, eso parece. Claro, tampoco sabemos lo que ha trabajado Federer en su pretemporada, porque algo habrá cambiado. Por todo ello, se espera una temporada muy interesante que comenzará su parte más espectacular el lunes en Roma; luego Hamburgo, Roland Garros, Wimbledon, etc. Ah! Y para el que no entienda mucho de tenis, decirle que esto no tiene nada que ver con el circo de Mallorca, la Batalla de las Superficies. Pero nada de nada.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
4 de Mayo de 2007
Publicado en Diario de Noticias (8.MAY.2007)
miércoles, 14 de marzo de 2007
VIOLENCIA PADRE-HIJO
No es fácil soportar el fracaso cuando, desde la grada, no se puede hacer nada más que sufrir. Y es que en el Deporte conviven el sufrimiento activo y el pasivo, el del actor y el del espectador, el del deportista y el del forofo. Lo que ocurre es que, hasta para ser forofo, hay que estar preparado.
Se están observando últimamente conductas en el deporte infantil que son, como mínimo, preocupantes. Hay padres que no están preparados para ver a sus hijos competir y no se comportan con decoro debido a su ceguera. Los padres deben aportar al deportista sentido común, sensatez, educación y, sobre todo, lo que se llama “saber estar” . Pero están apareciendo casos de violencia, sí, sí, de violencia padre-hijo, es decir, de padres que pegan a sus hijos cuando pierden y, además, en público. Y, aunque todos sabemos que no es agradable ver a un hijo derrotado después de madrugar, de llevarlo hasta no sé dónde y de perder la mañana del sábado, lo cierto es que hay que dejar el instinto a un lado y utilizar el cerebro.
Todos sabemos, o nos imaginamos, que no es fácil digerir el hecho de la derrota del hijo cuando, por ejemplo, lo ha tenido todo a favor y ha fallado en ese momento en el que los grandes no fallan. Pero volvemos a lo de antes y es que un padre que no sea capaz de soportar esa presión debe quedarse en casa, porque su conducta puede derruir todo lo que deportistas, entrenadores y directivos han construido durante mucho tiempo, el deporte como algo inmensamente positivo. Por eso, desde aquí, este humilde técnico deportivo y juntaletras ocasional invita a todo progenitor que no sea capaz de controlar ese impulso, a no visitar recintos deportivos en donde compitan sus hijos porque, entre otras cosas, el Deporte y los deportistas se lo agradecerán.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
14 de Marzo de 2007
Publicado en Diario de Noticias (16.MAR.2007)
Se están observando últimamente conductas en el deporte infantil que son, como mínimo, preocupantes. Hay padres que no están preparados para ver a sus hijos competir y no se comportan con decoro debido a su ceguera. Los padres deben aportar al deportista sentido común, sensatez, educación y, sobre todo, lo que se llama “saber estar” . Pero están apareciendo casos de violencia, sí, sí, de violencia padre-hijo, es decir, de padres que pegan a sus hijos cuando pierden y, además, en público. Y, aunque todos sabemos que no es agradable ver a un hijo derrotado después de madrugar, de llevarlo hasta no sé dónde y de perder la mañana del sábado, lo cierto es que hay que dejar el instinto a un lado y utilizar el cerebro.
Todos sabemos, o nos imaginamos, que no es fácil digerir el hecho de la derrota del hijo cuando, por ejemplo, lo ha tenido todo a favor y ha fallado en ese momento en el que los grandes no fallan. Pero volvemos a lo de antes y es que un padre que no sea capaz de soportar esa presión debe quedarse en casa, porque su conducta puede derruir todo lo que deportistas, entrenadores y directivos han construido durante mucho tiempo, el deporte como algo inmensamente positivo. Por eso, desde aquí, este humilde técnico deportivo y juntaletras ocasional invita a todo progenitor que no sea capaz de controlar ese impulso, a no visitar recintos deportivos en donde compitan sus hijos porque, entre otras cosas, el Deporte y los deportistas se lo agradecerán.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
14 de Marzo de 2007
Publicado en Diario de Noticias (16.MAR.2007)
miércoles, 14 de febrero de 2007
LLORAR
Unos dicen que llorar no es de hombres; otros que es bueno llorar y que en el llanto no hay sexos. Unos tachan de nenazas a los que lloran y otros defienden al llorica como alguien valiente que es capaz de expresar lo que siente sin complejos ni verguenzas. Y lo único que está claro es que llore quien llore, todos lloran con motivo.
El equipo español de Copa Davis ha ganado su primera eliminatoria del año llorando. Con un equipo plagado de reservas (Verdasco es el 6º jugador español en el Ranking ATP y Feliciano el 12º), España se ha clasificado venciendo a jugadores con nombre de heladero italiano (Chiudinelli) y de recuerdos del colegio (Bohli). Jugadores totalmente desconocidos hasta para quien se preocupa de seguir el tenis semana a semana. Y es que la Copa Davis es difícil, pero se hace más complicada cuando un equipo empieza a llorar desconsoladamente por todo lo que le ocurre. Nos toca jugar fuera, Nadal se lesiona, Tommy Robredo dice que pasa, Moyá no es el que era, Ferrero ha desaparecido, nos ponen la pista más rápida que existe, Verdasco no se mentaliza para sustituir a última hora a Nadal y, en fin, todo un cúmulo de circunstancias que, de cara a perder, actúan de colchón, pero que no convencen a nadie.
Al terminar la eliminatoria, Nadal ya dijo que la próxima contra Estados Unidos es imposible (seguimos llorando) porque es un equipo muy fuerte y que otra vez aparecerá la maldita velocidad del piso. Los americanos tienen a Roddick y Blake, dos monstruos. El optimista pensará que uno u otro se puede lesionar, o enfadarse con los direcitvos de su federación y negarse a jugar o surgirle un funeral o, simplemente, tener un mal día y que Nadal (si es que no le deja de apetecer jugar) viva una gran actuación y elimine él solito a los yankees. Pero el español no. El español pensará (llorando, por supuesto) que la superficie va a ser aún más rápida que la de Basilea, que Roddick va a batir el record de velocidad de su saque, que tradicionalmente se ha fracasado cuando se ha jugado en ese país y hasta que a Blake le va a salir pelo.
Contra Estados Unidos no cabe llorar. Hay que mirar hacia delante y con el orgullo de haber llegado a segunda ronda y enfrentarse al mejor equipo del momento. Gigantes más grandes han caído en la historia del tenis. Pero cuando cae un gigante es porque el débil se lo cree y deja los complejos en el vestuario. Lo demás es para nenazas y lloricas.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
14 de Febrero de 2007
Publicado en Diario de Noticias (16.FEB.2007)
El equipo español de Copa Davis ha ganado su primera eliminatoria del año llorando. Con un equipo plagado de reservas (Verdasco es el 6º jugador español en el Ranking ATP y Feliciano el 12º), España se ha clasificado venciendo a jugadores con nombre de heladero italiano (Chiudinelli) y de recuerdos del colegio (Bohli). Jugadores totalmente desconocidos hasta para quien se preocupa de seguir el tenis semana a semana. Y es que la Copa Davis es difícil, pero se hace más complicada cuando un equipo empieza a llorar desconsoladamente por todo lo que le ocurre. Nos toca jugar fuera, Nadal se lesiona, Tommy Robredo dice que pasa, Moyá no es el que era, Ferrero ha desaparecido, nos ponen la pista más rápida que existe, Verdasco no se mentaliza para sustituir a última hora a Nadal y, en fin, todo un cúmulo de circunstancias que, de cara a perder, actúan de colchón, pero que no convencen a nadie.
Al terminar la eliminatoria, Nadal ya dijo que la próxima contra Estados Unidos es imposible (seguimos llorando) porque es un equipo muy fuerte y que otra vez aparecerá la maldita velocidad del piso. Los americanos tienen a Roddick y Blake, dos monstruos. El optimista pensará que uno u otro se puede lesionar, o enfadarse con los direcitvos de su federación y negarse a jugar o surgirle un funeral o, simplemente, tener un mal día y que Nadal (si es que no le deja de apetecer jugar) viva una gran actuación y elimine él solito a los yankees. Pero el español no. El español pensará (llorando, por supuesto) que la superficie va a ser aún más rápida que la de Basilea, que Roddick va a batir el record de velocidad de su saque, que tradicionalmente se ha fracasado cuando se ha jugado en ese país y hasta que a Blake le va a salir pelo.
Contra Estados Unidos no cabe llorar. Hay que mirar hacia delante y con el orgullo de haber llegado a segunda ronda y enfrentarse al mejor equipo del momento. Gigantes más grandes han caído en la historia del tenis. Pero cuando cae un gigante es porque el débil se lo cree y deja los complejos en el vestuario. Lo demás es para nenazas y lloricas.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
14 de Febrero de 2007
Publicado en Diario de Noticias (16.FEB.2007)
domingo, 28 de enero de 2007
LA PERFECCIÓN
Hay ocasiones en las que uno se sienta delante del teclado para escribir sobre un tema y acaba hablando de otro. No es lo normal, pero suele ocurrir. Esto pasa porque, dentro del tema a tratar, aparece quien destaca tanto, tanto, que eclipsa a todo lo demás. Cuando aparece ese elemento, todo se vuelve secundario, sin apenas importancia.
Quien suscribe estaba dispuesto a comentar el Open de Australia como algo ajeno al nivel técnico exhibido por los protagonistas, los jugadores. Iba a decir que el australiano es el torneo de Gran Slam más desconocido por estos pagos, debido a que está físicamente lejos, a que nos pilla en plena cuesta de enero o a que ningún español lo ha ganado. También pensaba resaltar la organización tan grata para los jugadores y entrenadores, con sus rápidos traslados hotel-club-hotel y la gran variedad de comidas de todo el mundo que presenta el restaurante del hotel oficial para que todos se sientan casi como en casa. Y además, iba a resaltar la lucha de la organización contra el calor, haciendo de este campeonato el único del mundo con dos pistas centrales de techo retráctil. Incluso podría haber comentado el hecho de que una mujer ha dirigido la final de hombres, algo que en estos tiempos ya no debería ser noticia, pero que lo es.
Pero quien suscribe no puede resaltar todo eso tan secundario cuando nos encontramos ante la figura de Roger Federer. El suizo se ha ido devorando uno a uno a todo el que se le ha puesto por delante en estas dos últimas semanas. Parece como si hubiéramos llegado al tenis perfecto, ese tenis que ya nadie puede superar. Uno confiesa que, en su día, creía haber llegado a ese punto viendo jugar a Pete Sampras, pero ahora es el momento de reconocer lo que vemos, que estamos ante el jugador más completo de todos los tiempos.
Federer es un hombre que tiene todos los golpes. Su saque es de lo mejor del Circuito, su revés liftado a una mano es maravilloso, así como su poderosa derecha. Resta muy bien, volea, es rápido, resistente, acelera sus golpes como nadie, pasa de la defensa al ataque con un solo golpe… tiene todo. El domingo, en la final contra el chileno González, obsequió al público con dos passings ¡a bote pronto!
Nadie sabe dónde está el tope del tenis, dónde está la perfección, dónde está ese techo que no se puede mejorar. Lo único que está claro es que en la actualidad, Federer es el techo. Y si es el indiscutible número uno en lo técnico, parece que también está entre los mejores a nivel humano. Hacía tiempo que uno no veía a un famoso firmar un autógrafo a un aficionado y mirarle a los ojos, o levantarse de la silla para saludar a un miembro de la organización tras la final. Esto, que parece que debiera ser lo normal, no se ve habitualmente. Por eso, cuando a un niño se le explica cómo debe ser un tenista, no sólo hay que hablarle del saque o del revés, sino de qué tipo de persona tiene que llegar a ser. Y si no lo entiende, no hay que preocuparse, porque vídeos y reportajes sobre Federer hay en muchas tiendas.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
28 de enero de 2007
Publicado en Diario de Noticias (30.ENE.07)
Quien suscribe estaba dispuesto a comentar el Open de Australia como algo ajeno al nivel técnico exhibido por los protagonistas, los jugadores. Iba a decir que el australiano es el torneo de Gran Slam más desconocido por estos pagos, debido a que está físicamente lejos, a que nos pilla en plena cuesta de enero o a que ningún español lo ha ganado. También pensaba resaltar la organización tan grata para los jugadores y entrenadores, con sus rápidos traslados hotel-club-hotel y la gran variedad de comidas de todo el mundo que presenta el restaurante del hotel oficial para que todos se sientan casi como en casa. Y además, iba a resaltar la lucha de la organización contra el calor, haciendo de este campeonato el único del mundo con dos pistas centrales de techo retráctil. Incluso podría haber comentado el hecho de que una mujer ha dirigido la final de hombres, algo que en estos tiempos ya no debería ser noticia, pero que lo es.
Pero quien suscribe no puede resaltar todo eso tan secundario cuando nos encontramos ante la figura de Roger Federer. El suizo se ha ido devorando uno a uno a todo el que se le ha puesto por delante en estas dos últimas semanas. Parece como si hubiéramos llegado al tenis perfecto, ese tenis que ya nadie puede superar. Uno confiesa que, en su día, creía haber llegado a ese punto viendo jugar a Pete Sampras, pero ahora es el momento de reconocer lo que vemos, que estamos ante el jugador más completo de todos los tiempos.
Federer es un hombre que tiene todos los golpes. Su saque es de lo mejor del Circuito, su revés liftado a una mano es maravilloso, así como su poderosa derecha. Resta muy bien, volea, es rápido, resistente, acelera sus golpes como nadie, pasa de la defensa al ataque con un solo golpe… tiene todo. El domingo, en la final contra el chileno González, obsequió al público con dos passings ¡a bote pronto!
Nadie sabe dónde está el tope del tenis, dónde está la perfección, dónde está ese techo que no se puede mejorar. Lo único que está claro es que en la actualidad, Federer es el techo. Y si es el indiscutible número uno en lo técnico, parece que también está entre los mejores a nivel humano. Hacía tiempo que uno no veía a un famoso firmar un autógrafo a un aficionado y mirarle a los ojos, o levantarse de la silla para saludar a un miembro de la organización tras la final. Esto, que parece que debiera ser lo normal, no se ve habitualmente. Por eso, cuando a un niño se le explica cómo debe ser un tenista, no sólo hay que hablarle del saque o del revés, sino de qué tipo de persona tiene que llegar a ser. Y si no lo entiende, no hay que preocuparse, porque vídeos y reportajes sobre Federer hay en muchas tiendas.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
28 de enero de 2007
Publicado en Diario de Noticias (30.ENE.07)
miércoles, 27 de diciembre de 2006
¿ABURRIDO?
Que el ser humano se aburra de las guerras, de las dictaduras, del hambre en el mundo o de los precios de los pisos, es normal. Nos aburre todo lo que es repetitivo y negativo a la vez. Pero también sucede que ese mismo ser humano se aburre de lo bueno y espectacular porque, simplemente, se habitúa a tenerlo tan cerca que le resta valor en cuanto puede.
Roger Federer, el número uno hasta no sabemos cuándo, ha ganado casi todo lo ganable en 2006. De los cuatro Grand Slam triunfó en tres (Australia, Wimbledon, US Open) y fue subcampeón en el cuarto (Roland Garros). Y de los nueve grandes (Tennis Master Series) llegó a seis finales y, además, se llevó el Masters. Casi nada. ¿Es o no aburrido? Uno entiende que para los suecos, argentinos o japoneses, puede ser aburrido; pero también es cierto que los suizos deben estar disfrutando hasta llegar a límites insospechados.
Prueba de que lo bueno puede aburrir es el hecho de que los vecinos franceses casi nos llegaron a odiar cuando Miguel Induráin no hacía más que ganar y ganar y vestirse de amarillo a diario y humillar a todos en las contrarreloj y pegarse al culo de los mejores escaladores… Pero siendo navarro o vasco o español, la situación era muy divertida.
A mediados de Enero comenzará el Open de Australia, primer grande de la temporada y con la pretemporada recién acabada. Y parece que Federer empezará a ¿aburrir? otra vez a todos menos a los suizos. De cualquier forma, quien entienda el deporte como tal se alegrará de poder saborear tantas y tantas tardes el nivel deportivo de esta especie de extraterrestre y deseará que no se jubile jamás. Porque quien entiende el deporte como tal sabe distinguir lo bueno y lo malo sin meterse en colores ni orígenes; y este próximo año volverá a vibrar con la técnica, la fuerza, el control y la personalidad de Federer. Aunque, por qué no, a quien entiende el deporte como tal, tampoco le habría importado que Federer hubiera nacido en Villaba.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
27 de Diciembre de 2006
Publicado en Diario de Noticias (29.DIC.2006)
Roger Federer, el número uno hasta no sabemos cuándo, ha ganado casi todo lo ganable en 2006. De los cuatro Grand Slam triunfó en tres (Australia, Wimbledon, US Open) y fue subcampeón en el cuarto (Roland Garros). Y de los nueve grandes (Tennis Master Series) llegó a seis finales y, además, se llevó el Masters. Casi nada. ¿Es o no aburrido? Uno entiende que para los suecos, argentinos o japoneses, puede ser aburrido; pero también es cierto que los suizos deben estar disfrutando hasta llegar a límites insospechados.
Prueba de que lo bueno puede aburrir es el hecho de que los vecinos franceses casi nos llegaron a odiar cuando Miguel Induráin no hacía más que ganar y ganar y vestirse de amarillo a diario y humillar a todos en las contrarreloj y pegarse al culo de los mejores escaladores… Pero siendo navarro o vasco o español, la situación era muy divertida.
A mediados de Enero comenzará el Open de Australia, primer grande de la temporada y con la pretemporada recién acabada. Y parece que Federer empezará a ¿aburrir? otra vez a todos menos a los suizos. De cualquier forma, quien entienda el deporte como tal se alegrará de poder saborear tantas y tantas tardes el nivel deportivo de esta especie de extraterrestre y deseará que no se jubile jamás. Porque quien entiende el deporte como tal sabe distinguir lo bueno y lo malo sin meterse en colores ni orígenes; y este próximo año volverá a vibrar con la técnica, la fuerza, el control y la personalidad de Federer. Aunque, por qué no, a quien entiende el deporte como tal, tampoco le habría importado que Federer hubiera nacido en Villaba.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
27 de Diciembre de 2006
Publicado en Diario de Noticias (29.DIC.2006)
domingo, 3 de diciembre de 2006
ARGENTINOS
Hay cosas que se quedan en la retina de las que es difícil abstraerse. Los humanos tenemos esa capacidad de curiosear en lo que hacen los demás y alegrarnos, entristecernos o, simplemente, extrañarnos de lo que vemos.
El Rusia-Argentina ha tenido cosas curiosas. Un equipo, Argentina, en el que no se habla la mitad con la otra mitad por problemas de alineación. Un capitán ruso, que tiene más o menos la edad y la tipología de Yeltsin, al que nadie le hace ni caso; es como si no estuviera, como si no sirviera ni para dar las toallas y el agua, alguien totalmente ignorado por los jugadores. Un jugador, Safin (por cierto, ¿no hay nadie que le aconseje que se afeite?) que ha estado tres días con una cara de cabreo, aún ganando, que no la firmaría ni el mismísimo Adriansens ni Miguel Sanz en precampaña. Una superficie en la que la pelota no bota, simplemente es escupida, y que se asemeja más a una pista de hielo que a una de tenis. Y un sistema de consulta, el Ojo de Halcón, que esperemos lo hayan visto los viejecitos de la FIFA y reaccionen.
Confieso que he sentido tristeza al ver perder de esta forma a Argentina. Argentina es un país que tenía hambre de títulos desde que se jubilaron Guillermo Vilas y José Luis Clerc. Y es que, de pronto, han aparecido en los Rankings ATP una serie de jugadores que expresan claramente el buen momento que atraviesan. En la última clasificación (27:NOV.06) hay nueve jugadores argentinos en los 100 primeros puestos. Y, además, tienen más allá del 100 a jugadores en horas bajas que remontarán, como Coria, Cañas o Zabaleta.
Y además, uno piensa que Argentina, que es un país vibrante en las alegrías y en las penas, necesitaba la victoria. Los ciudadanos argentinos han padecido tantas desgracias en los últimos años, que hace pensar que, por lo menos, se podrían haber alimentado temporalmente de un éxito propio, algo que no les hubiera podido arrebatar ni políticos, ni militares, ni banqueros. Algo con lo que poder alimentar su orgullo.
En la Davis Cup 2007, es probable un enfrentamiento España-Argentina en semifinales y, a buen seguro, cambiará todo la puesta en escena que hemos visto en la final de este año. Viendo las cosas tal y como son, el equipo español, aunque lo fue en otros tiempos, no es un equipo dividido; todo lo contrario. Tampoco Emilio Sánchez Vicario tiene la tipología ni la edad de Yeltsin y, además, los jugadores le miran a los ojos. Y Nadal no tiene el carácter de Adriansens ni de los políticos nerviosos. Y los argentinos que hagan lo que puedan.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
3 de Diciembre de 2006
Publicado en Diario de Noticias (05.DIC.2006)
El Rusia-Argentina ha tenido cosas curiosas. Un equipo, Argentina, en el que no se habla la mitad con la otra mitad por problemas de alineación. Un capitán ruso, que tiene más o menos la edad y la tipología de Yeltsin, al que nadie le hace ni caso; es como si no estuviera, como si no sirviera ni para dar las toallas y el agua, alguien totalmente ignorado por los jugadores. Un jugador, Safin (por cierto, ¿no hay nadie que le aconseje que se afeite?) que ha estado tres días con una cara de cabreo, aún ganando, que no la firmaría ni el mismísimo Adriansens ni Miguel Sanz en precampaña. Una superficie en la que la pelota no bota, simplemente es escupida, y que se asemeja más a una pista de hielo que a una de tenis. Y un sistema de consulta, el Ojo de Halcón, que esperemos lo hayan visto los viejecitos de la FIFA y reaccionen.
Confieso que he sentido tristeza al ver perder de esta forma a Argentina. Argentina es un país que tenía hambre de títulos desde que se jubilaron Guillermo Vilas y José Luis Clerc. Y es que, de pronto, han aparecido en los Rankings ATP una serie de jugadores que expresan claramente el buen momento que atraviesan. En la última clasificación (27:NOV.06) hay nueve jugadores argentinos en los 100 primeros puestos. Y, además, tienen más allá del 100 a jugadores en horas bajas que remontarán, como Coria, Cañas o Zabaleta.
Y además, uno piensa que Argentina, que es un país vibrante en las alegrías y en las penas, necesitaba la victoria. Los ciudadanos argentinos han padecido tantas desgracias en los últimos años, que hace pensar que, por lo menos, se podrían haber alimentado temporalmente de un éxito propio, algo que no les hubiera podido arrebatar ni políticos, ni militares, ni banqueros. Algo con lo que poder alimentar su orgullo.
En la Davis Cup 2007, es probable un enfrentamiento España-Argentina en semifinales y, a buen seguro, cambiará todo la puesta en escena que hemos visto en la final de este año. Viendo las cosas tal y como son, el equipo español, aunque lo fue en otros tiempos, no es un equipo dividido; todo lo contrario. Tampoco Emilio Sánchez Vicario tiene la tipología ni la edad de Yeltsin y, además, los jugadores le miran a los ojos. Y Nadal no tiene el carácter de Adriansens ni de los políticos nerviosos. Y los argentinos que hagan lo que puedan.
JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
3 de Diciembre de 2006
Publicado en Diario de Noticias (05.DIC.2006)
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