miércoles, 16 de enero de 2013

SOSPECHOSOS



Dice Joan Forcades, preparador físico de Rafa Nadal, que hay que pensar en la novela de Agatha Christie, Asesinato en el Orient Express, para entender el éxito de este jugador. En la novela en la que se asesina a un hombre, el detective Hércules Poirot averigua que en el crimen han intervenido doce personas: todas son sospechosas. Y ese es el enfoque básico para llegar a comprender las victorias de Nadal, según Forcades. El equipo que se ha creado alrededor de la figura del jugador hace que todos sean “sospechosos” de los éxitos del campeón.

Como se sabe, Rafa Nadal no ha acudido a la primera cita importante del año, el Abierto de Australia. El equipo así lo ha decidido y punto. Todo lo que rodea a Rafa Nadal está basado en el respeto y la educación, y la decisión de no acudir a Melbourne ha sido de todos. Un torneo como el australiano no se merece que vaya un jugador a medias, un deportista debilitado por lesiones y enfermedades, un atleta bajo mínimos. Lo que se merece Australia es calidad, como la que ofrece el torneo. A veces los jugadores no pagan a la organización con la misma moneda con la que ésta abona. A veces los jugadores fingen y se van por la puerta de atrás. A veces los jugadores no respetan los torneos, importantes o no… Nadal podía haber viajado hasta las antípodas para probarse, jugar un par de rondas, cobrar y volver. Pero él sabe que a cada torneo hay que darle la importancia que tiene y hay campeonatos a los que o se va a tope o no se va. Y, afortunadamente, Rafa Nadal no ha ido al primer Grand Slam.

Una vez más, Rafa Nadal, o mejor dicho, el equipo de Rafa Nadal, ha dado una lección de cordura, de respeto y, en resumen, de educación. Su equipo ha sabido gestionar la situación y, nos guste o no, ha triunfado. No ha engañado a nadie y se ha quedado en tierra para seguir preparando el ataque al Circuito.

Cuando volvamos a ver a Rafa triunfando (aunque uno piensa que no volverá a ser número 1), nos acordaremos de Joan Focades y entenderemos que esos reveses, esos passings, esas dejadas, no son sólo del chaval, sino de todos los que le rodean y le han hecho el más grande. De todos los sospechosos.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
16 de Enero de 2013
Publicado en Diario de Noticias (18.ENE.2013)



domingo, 16 de septiembre de 2012

IÑAKI ALCALDE




En una ocasión, un entrenador de tenis le hizo pintarse a su jugadora una hache mayúscula en el dorso de la mano. La tenista jugaba uno de esos partidos que no son, en teoría, complicados, pero que pueden dar la vuelta y hacer sufrir mucho. La hache mayúscula tenía su significado: Humildad. En el caso de que la jugadora tuviera problemas con el saque, o no le entrara el revés, o, simplemente, fuera por debajo en el marcador sin saber el porqué, debía mirar el dorso de su mano y pensar que la humildad hace milagros y que, aunque no nos guste, hay que trabajar, correr y esforzarse al límite hasta con los inferiores. El juego psicológico funcionó.

Iñaki Alcalde se ha proclamado campeón navarro absoluto, un título que casi tiene dueño (Eduardo Sanz) y que este año, no sabemos hasta cuándo,  ha cambiado de amo. Iñaki Alcade es el campeón de la humildad, un hombre que no dice una palabra más alta que otra, un trabajador incansable en la sombra y, como no podría ser de otra forma, un enamorado del tenis y del deporte en general. Iñaki es el anti-divo, un tipo sencillo y educado que se lo ha trabajado él solo para poder viajar a torneos lejos de Pamplona y progresar como persona y como tenista. Quizá el carácter de su Club y el de su Entrenador han colaborado a que el chaval haya salido así; quizá su madre le ha señalado la humildad como el bien más preciado; quizá él ha observado a su alrededor y se ha quedado con lo mejor.

La chica de la hache mayúscula descubrió aquel día que nadie es más que nadie porque sí, que la humildad es fundamental en el deporte y en la vida, y que los más apreciados, admirados y queridos son los que la llevan por bandera. A Iñaki no le hace falta que Félix Barón, su entrenador,  le pinte la hache mayúscula en el dorso de la mano. Alcalde tiene la gran suerte de llevarla siempre escrita. Es uno de esos privilegiados. Nunca sabremos donde la lleva. Pero la lleva.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
16 de Septiembre de 2012
Publicado en Diario de Noticias (17.SEP.2012)


sábado, 28 de julio de 2012

EL EJEMPLO




Hace muchos años, Bjorn Borg perdió una final inexplicable en un torneo del Circuito. Nadie sabía qué había pasado pero lo cierto era que el “hombre de hielo” había caído contra un jugador que nunca le debía ganar. Las crónicas de entonces analizaron la derrota del sueco como un accidente y buscando explicaciones técnicas y tácticas. A las seis semanas y ante la insistente pregunta de un periodista, “Iceborg” reconoció que aquel partido lo había jugado con un dedo de su mano roto.

Rafa Nadal no jugará la Olimpiada. A finales de junio fracasó en Wimbledon, cayendo contra un tal Rosol, un jugador que aún se estará pellizcando para ver si es real lo que sucedió o se trata sólo de un sueño. La prensa buscó una razón que justificara la derrota, pero sólo supo decir cosas como “una de las mayores sorpresas de la historia del tenis”, o “Nadal busca a Nadal y no lo encuentra”, o “un Nadal desorientado y falto de chispa”. Nadie supo nada de la maldita rodilla.

Cuando un deportista salta a la cancha, debe darlo todo hasta el final. No valen excusas después de haber decidido jugar. El balear sabía que el tendón rotuliano de su rodilla izquierda no estaba bien, pero saltó a la pista y dio una lección, porque en cualquier momento se podría haber retirado y no lo hizo. Aguantó, sufrió, lo intentó y, además, le dio una satisfacción inmensa al incrédulo Rosol, que ganó en cinco sets y no por retirada. Toda una lección. Y es que en el deporte hay que hacer constantes ejercicios de generosidad y no pensar sólo en uno mismo. Por enésima vez, Rafa Nadal nos ha dado una lección de… todo.

Los buenos deportistas no sólo pasan a la historia por los resultados. Hay otros parámetros que unas veces son de difícil definición, otras de complicada explicación, pero en todas las ocasiones de una grandeza enorme. La deportividad, la educación, el compañerismo, la generosidad y otras cosas más, son valores que habría que infiltrar en vena a los que quieren llegar a ser algo en el deporte. Borg, “el hombre de hielo”, “Iceborg”, con su dedo roto, y Nadal con su maldita rodilla, nos hacen soñar en un deportista cada vez mejor. Quizá ejemplar.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
22 de Julio de 2012
Publicado en Diario de Noticias (23.JUL.2012)

TIERRA AZUL



En Madrid no hay demasiada afición al tenis. Desde hace muchos años han querido tener un gran torneo y todos han fracasado. En el Club de Campo, en Chamartín, masculino o femenino, la verdad es que no ha enganchado ninguno de los torneos que han intentado convertir a Madrid en una Ciudad de Tenis, como es Barcelona. Hay que ceñirse a lo que se tiene y la verdad es que el tenis nunca ha triunfado completamente en la capital.

Madrid tuvo la suerte de cruzarse en su camino con Ion Tiriac, el ex jugador rumano (compañero del mítico Ilie Nastase) que había acabado mal con los alemanes de Stuttgart y tenía en propiedad un torneo enorme para vender al mejor postor. Madrid apostó todo y pactó con el rumano la organización del torneo, aún a sabiendas de que en la capital el tenis no tenía el tirón suficiente.

El mejor torneo de España ha tenido que tirar de efectos especiales para atraer a la gente y a las cámaras. Empezaron con las escotadas recogepelotas, unas chicas, como dicen las abuelas, con todo en su sitio. Esto ya creó la primera polémica, pero ya se hablaba de Madrid. Luego pusieron en práctica un formato de horarios propios de un cine de pueblo (sesiones de mediodía y noche). Después hicieron desfilar por sus palcos (vacíos y desaprovechados salvo cuando jugaba Nadal) a las vedettes del Real Madrid acompañadas, cómo no, de toda la clase política madrileña y todo el famoseo nacional en busca de la foto. Y se seguía hablando de Madrid.

Ahora han dado el paso de la tierra azul, un invento extraño que va a perjudicar la imagen del torneo y, lo que es más grave, la de la ATP. No se debe hacer un experimento en un Master 1000 (uno de los 9 torneos más importantes del Circuito) para que se siga hablando de Madrid. Estas cosas hay que experimentarlas en la base (torneos juveniles y Futures ITF) para ver cómo responden pista y jugador; y si todo va bien, se traspasa al nivel en donde la gente se juega la vida. Y para los que tengan dudas, que sepan que lo de Nadal y Djokocic no es una pataleta ni nada parecido; es, simplemente, la verdad. No se puede colocar un torneo obligatorio para los jugadores, a las puertas de Roland Garros, en una superficie que no tiene nada que ver con la de París, que es más rápida, que proporciona menos estabilidad y a 650 metros de altitud. Y es que Nadal y Djokovic tienen un juego basado , en parte, en la fuerza de sus apoyos, algo que no facilita en absoluto la superficie pitufa. Y se quejan con razón.

Dice Tiriac que en 2013 volverá con la tierra azul y que le importa un pito lo que digan los mejores. Bueno, pues si es así y los técnicos no varían el comportamiento de este tipo de tierra, el torneo se quedará cojo. Pero se seguirá hablando de Madrid.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
16 de Mayo de 2012
Publicado en Diario de Noticias (19.MAY.2012)











viernes, 13 de julio de 2012

SALVADO POR LA CAMPANA?



En el siglo XVII se sabía que, por las razones que fuere, mucha gente era enterrada viva. Es por esto por lo que alguien aportó una sencilla solución: se ataría una soga al ataúd y a una campana colocada al lado de la tumba, por lo que, si había algún movimiento del supuesto difunto, la campana sonaba. De ahí la expresión “salvado por la campana”.

En relación a la final de Roland Garros, se está hablando mucho de que a Nadal le salvó la campana, la lluvia, de que las condiciones son iguales para los dos y que se quejó porque las cosas le iban mal (perdió ocho juegos seguidos). Para aquellos a los que les gusta ver tenis pero no tienen demasiados conocimientos y quieren saber lo que pasó realmente a nivel técnico en la Central de París, quien suscribe intentará dar una explicación.

A Nadal no le salvó la lluvia (cuando se suspendió la final andaba deambulando por la pista sin saber qué hacer y con un montón de problemas, entre ellos el resultado, que se le volvía en contra). A Nadal le perjudicó la lluvia. Y a Djokovic no. ¿Por qué? La explicación es importante. Nadal basa su juego (especialmente su drive) en un golpeo muy rápido y ascendente, que provoca que la pelota haga muchas rotaciones en el aire y cuando toca el suelo salga muy acelerada y con mucha altura. Es lo que se llama efecto liftado. Es la base fundamental de su juego. Y para que la pelota se acelere de esta forma, hace falta que tenga el peso y la presión adecuada. Si la pelota ha perdido algo de presión por el uso (aunque se cambian cada siete juegos) y ha ganado el peso de la humedad de la lluvia mezclada con la tierra, el efecto es prácticamente imposible. La pelota no rueda en el aire, diríamos que casi no se puede liftar. Por eso, el arma letal del balear desapareció.  

Por el contrario, Djokovic tiene unos golpes prácticamente planos, es decir, sin efecto o con muy poco efecto. Por eso a él le influyó mucho menos la aparición de la lluvia. Únicamente podría haberse quejado de que la pelota no corría como lo hace habitualmente, pero eso sí que es igual para los dos.

Se supone que mucha gente salvó su vida en aquellos tiempos por el invento de la soga y la campana. En nuestros tiempos, suponemos que a muchos políticos, artistas, banqueros, cuentistas, comerciantes, funcionarios y ciudadanos en general, les ha salvado en algún momento de apuro la campana. No es el caso de Rafa Nadal, porque si no llega a aparecer la lluvia habría acabado Roland Garros sin ceder un solo set. Y sin campana.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
13 de junio de 2012
Publicado en Diario de Noticias (18.06.2012)

miércoles, 28 de diciembre de 2011

DESEOS DEPORTIVOS 2012

No tiene buena pinta el año que comienza. No hay dinero (¿dónde está el dinero?), no se vende nada, no se fabrica, no se construye, no se compra, no se negocia, no, no, no… Y en medio, el deporte; algo que para toda esa gente que decide por los demás no es importante, salvo cuando juegan a golf. Para ellos, pero también para los que creen en el deporte, para los que sueñan con una marca, para los que entrenan para mejorar, pero, sobre todo, para los que entrenan, simplemente, para disfrutar, ahí van unos cuantos deseos deportivos para el año que se avecina.

Que el dinero no lo sea todo en el deporte, que el basket navarro ilusione, que Irujo no se cabree tanto, que Osasuna mire (en contra de su costumbre) hacia arriba, que el Athletic no nos mire tanto, que las radios entren en los estadios, que el Itxako siga ahí, que el footing haga adelgazar, que siga triunfando el padel, que vuelvan los futbolistas navarros, que los políticos entiendan los valores del deporte, que Nadal cambie de marca de gayumbos, que los deportistas crean a los psicólogos, que el Barça nos siga divirtiendo, que la entrada de cancha sea más barata, que vuelva Induráin, que no vuelva Camacho, que no se vaya nunca Beloki, que los partidos de liga sean a las cinco, que triunfe la cantera, que nieve, que el Anaita vuelva a ser lo que fue, que los deportistas de élite sean un poco más simpáticos, que se popularice el golf, que las Olimpiadas sean las mejores de la historia, que Jorge Nagore escriba todos los días de deporte, que hagan aparcamientos en El Sadar, que los padres no hagan de Entrenadores, que la formación sea la base del deporte, que terminen de una vez el Navarra Arena, que la pelota progrese, que triunfe la humildad, que Mourinho sea normal, que Guardiola siga siendo normal, que florezcan los sponsors, que no haya bocinazos el día de la media marathon y que, en fin, se entienda el deporte como algo necesario.

Los deseos son simplemente eso, deseos. Que se cumplan o no depende de muchas personas y muchas circunstancias, pero lo que está claro es que el deporte siempre triunfa para aquellos que entrenan, simplemente, para disfrutar.

Urte berri on. Feliz año (olímpico).



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
28 de Diciembre de 2011
Publicado en Diario de Noticias (2.ENE.2012)

jueves, 10 de noviembre de 2011

EQUIPO

Los deportes individuales se definen muchas veces como deportes de soledad. La soledad del maratoniano, la del tenista, la del saltador de esquí, la del gimnasta, en ocasiones la del portero de fútbol, la de tantos deportistas que se esfuerzan en la competición sin poder echar a nadie la culpa de sus errores y tomando decisiones en décimas de segundo. Los deportes individuales son los más dramáticos, porque no diluyen la pena o la desazón en un vestuario de gente joven que celebra o llora los éxitos y los fracasos, sobre todo éstos, recordando aquel dicho de que las penas con pan son menos penas.

El equipo absoluto del Club Tenis Pamplona ha ascendido a 2ª categoría nacional, la máxima categoría a la que puede aspirar un equipo de cantera, compuesto por jugadores que no cobran ni piden nada a cambio de defender los colores de su Club, un club en el que equipo se escribe con mayúsculas.

Siendo como es el tenis un deporte individual, parecería como que el éxito de este ascenso se debe a seis jugadores que han hecho bien su trabajo e individualmente se han llevado un alegrón. Pues no. En el caso del equipo del Club Tenis Pamplona todos ganan y todos pierden. Esto, que parece una frase típica del deporte rey (el fútbol es así, no hay enemigo pequeño, todos debemos remar en la misma dirección…) es muy cierto en el caso que nos ocupa. Los jóvenes y los menos jóvenes, los que juegan y los que no, todos aportan algo. Y el caso es que esto se nota en los resultados. Aunque haya gente que no se lo pueda creer, el rendimiento de un deportista individual no depende sólo de sí mismo. El crear un clima propicio, el ser amigos, el saber que la responsabilidad no es patrimonio único del jugador que juega, el apoyo desde la grada del jugador que no juega, los detalles positivos en el hotel, en el viaje, en la comida o en la cena, hacen que un deporte individual se convierta, y valga la expresión, en menos individual. Y, en realidad, esa es la grandeza de un equipo.

Esta temporada ha sido cómoda y muy gratificante porque el nivel de la 3ª categoría no es el nivel del Club Tenis Pamplona. El próximo curso no tendrá nada que ver con éste. Volverá el equipo a sufrir para no descender y volverá a enfrentarse a equipos semi profesionales. Y volverá, por supuesto, a ser un equipo con mayúsculas, porque en este grupo humano lo del pan y las penas se lleva con mucha seriedad.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
10 de noviembre de 2011
Publicado en Diario de Noticias (27.NOV.2011)