martes, 6 de junio de 1995

EL EQUIPO ABSOLUTO OCHO AÑOS IMBATIDO

El equipo Absoluto de nuestro Club ha conquistado una vez más el máximo título Vasco-Navarro-Riojano-Cántabro. Son ocho años consecutivos sin perder una eliminatoria y, a decir verdad, si no con la misma ilusión, sí con ganas de no ceder ante nadie y batir records. Fue el 26 de Abril de 1987 cuando, en nuestras pistas y contra el Club de Campo de Bilbao, se cayó por última vez, en una eliminatoria dramática, un 5/4 con dos dobles apuradísimos (perdimos 6/4 el tercer set en los dos). Eran los tiempos de Fermín Lizarraga, Josema Núñez, J.P. Garayoa...

Es realmente difícil llegar a estar tantos años ahí porque, al no ser un deporte profesional, siempre dependes de muchos factores y circunstancias a la hora de contar con los mejores para jugar eliminatorias importantes. Afortunadamente, el jugador tipo de nuestro Club es un deportista que siente, aunque suene a tópico, los colores y vive los partidos con una intensidad inusual en tenistas que sólo reciben las gracias por el esfuerzo derrochado. Son gente generosa, nunca egoísta a la hora de discutir los puestos de titulares y amantes de las celebraciones en común, como si de una cuadrilla de amigos de toda la vida se tratara. Quizá esto sea lo más relevante y lo más aleccionador para los que están a un paso de entrar a formar parte de los elegidos. Es el espíritu que debe presidir las actuaciones de nuestros equipos porque lo humano debe viajar en clase preferente; más atrás, lo competitivo.

El equipo femenino es el que, de una manera contundente, ha dado las mayores satisfacciones de la temporada. Aparte del conocido subcampeonato de España de Segunda Categoría y su paso por la promoción de ascenso a Primera, se han proclamado también campeonas de las cuatro autonomías (C.A. Vasca, Navarra, La Rioja y Cantabria) por tercer año consecutivo. Y lo mejor de todo es que, si todo sigue su curso normal, este equipo lleguará también a batir records.

En este mismo ámbito hemos tenido satisfacciones a nivel de edades, con los equipos Infantil y Cadete en finales a celebrar en nuestras pistas contra la S.D. Parayas de Santander. Estos chicos y chicas son quienes nos garantizan la continuidad de resultados positivos en los equipos absolutos, los que tomarán tarde o temprano el relevo de los más veteranos.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis

sábado, 10 de septiembre de 1994

ESCUELAS DEPORTIVAS: ¿TENEMOS REALMENTE OBJETIVOS?

Podríamos decir que no existen unos objetivos claros en nuestras Escuelas Deportivas. Todos sabemos que en cualquier actividad organizada se debe trabajar en base a unas miras concretas, con unos plazos establecidos y con la limitación que supone los medios con que se cuenta. En el mundo de la producción todo se resumiría a esos tres puntos. Pero, ¿valdría eso en el mundo del Deporte?

En principio, deberíamos establecer las diferencias entre los diferentes "Mundos del Deporte", que se pueden dividir en cuatro: la Alta Competición profesional, la Alta Competición aficionada, el Deporte de Competición de Club y el Deporte de ocio o esparcimiento. Llevado a la realidad cotidiana, sería el deportista hipertelevisivo, el deportista esforzado en un deporte con pocos recursos, el hijo del amigo que lo hace francamente bien y el dominguero. En teoría, cada uno tiene sus objetivos concretos, aunque el tercero es quien en más ocasiones sufre de indefinición.

Parece fácil establecer los objetivos del Deporte de Club pero no es así. En principio hay que decir que estos objetivos pueden ser cambiantes desde el momento en que el destino de cada club depende del criterio de aquél que detenta el poder en cada período de legislatura. De cualquier forma, lo que debe quedar claro es que los objetivos los marca el propio club y nadie puede desmarcarse, porque lo que eso provoca al final es la autoexclusión del deportista en cuestión. No estaría de más que en los Estatutos figuraran los fines que el Club persigue con el trabajo de las Escuelas para que, al menos, hubiera una línea, acertada o equivocada, pero al fin y al cabo una línea a seguir.

¿Cuáles son los objetivos de nuestras Escuelas Deportivas? ¿Se trabaja para ganar, para disfrutar, para hacer campeones, para entretener, para...? ¿Son importantes los resultados? ¿Le interesa al socio de a pie que el equipo de pelota sea campeón de España o que uno de nuestros tenistas gane el Master Navarro...? Son preguntas dignas de un debate interno no sólo en nuestro Club, sino en cada club deportivo que cuida y mima sus escuelas. ¿Sabe alguien hacia dónde van las Escuelas y qué pretenden?

Como antes se ha dicho, la orientación siempre depende de quien en cada momento sea Presidente de club o Presidente de sección, pero debería haber un camino por el que pasaran todos los directivos y del que nadie se pudiera apartar ni aún en momentos de loca tentación. Esta debería ser la ruta para conseguir antes personas que deportistas o, mejor dicho, personas-deportistas. Esta labor es de todos, no de unos pocos. Todos deben colaborar para conseguir que nuestros chicos y chicas aprendan a valorar lo que tienen, un Club que les facilita el aprendizaje de un deporte en el que hacen amigos, se divierten y en el que, si llegan a competir, podrán llegar a cotas tan importantes como aprender a perder, a comportarse como un ganador, a respetar a un contrario o a poner el hombro para que un compañero llore en él. Todo lo que sea alejarse de estos objetivos es salirse de la mentalidad de Club. Para llegar a conseguir esto hay que trabajar y hay que exigir esfuerzo a los deportistas, porque sin trabajo no hay horizonte posible. Cuando se trabaja bien, suelen aparecer los resultados, es la consecuencia lógica; pero si éstos no aparecen, no hay que llegar a hacer dramas y tragedias. En la mayoría de los casos y a este nivel, los resultados deberían ser pura anécdota.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis

jueves, 2 de diciembre de 1993

AINHOA



Hay mensajes que nos brinda el mundo del Deporte que hay que cazar al vuelo y valorarlos en su justa medida. El que haya deportistas destacados desde temprana edad puede ser bueno o malo según qué tratamiento se dé a tal situación y condición. Es evidente que la competición puede hacer estragos en el deportista por la presión que conlleva a nivel de padres, entrenador, club y la presión en sí de los resultados. Esa es la parte negativa, el fundamento de que jugadores jóvenes dejen el deporte tan pronto como entienden que no pueden soportar semejantes cargas. El otro lado, el mensaje, es lo positivo de una relación niño-deporte basada en el disfrute de las emociones en el aprendizaje y la competición, lo que se llama lisa y llanamente, divertirse haciendo deporte.

Sin embargo, el mensaje más positivo cuando aparece un deportista que sobresale claramente sobre el resto y que ha salido de nuestro entorno, es el de la admiración, pero no por los resultados, sino por su esfuerzo y capacidad de trabajo. Esa es la lectura que debemos emplear cuando nos encontramos junto a alguien que destaca, intentar imitarle en sus hábitos, no desistir en el empeño de llegar a ser como él, tratar de hacer lo que él hace como si de un maestro se tratara. Eso es lo mejor que se puede transmitir a quien empieza y tiene ganas de llegar a ser algo, porque, no nos llevemos a engaño, en el Deporte triunfa generalmente el que trabaja. El triunfo del vago suele ser anecdótico.

No recuerdo nada igual en la historia de nuestro Club como la hoja de resultados de Ainhoa Goñi en el año 93. Con 14 años logró ser campeona social de su categoría (infantil), de la siguiente (cadete), de la Junior y de la Absoluta. Además, ganó en la prueba más importante del año, el Master del Circuito Navarro Infantil, siendo subcampeona en el Cadete. También ostenta el título de Campeona Navarra Infantil, por lo que representó a nuestra Comunidad en el Campeonato de España, y Campeona del Sport Goofy. A nivel de equipos, Campeona Navarra en su categoría y Subcampeona en la Cadete, Campeona Infantil del Vasco-Navarro-Riojano-Cántabro y Subcampeona Cadete en ese mismo ámbito territorial. Además, un sinfín de torneos de más o menos importancia.

Esta jugadora de 15 años, fruto de nuestra Escuela y entrenada en la actualidad por María Garai, no tiene objetivos a corto plazo. No quiere salir de Pamplona por el momento, prefiere trabajar aquí junto a su hermana Yaiza y "verlas venir". Ha conseguido tener una derecha excelente y un revés más que aceptable. Su saque no desmerece de sus golpes de fondo y su asignatura pendiente es la volea. Es físicamente fuerte y está bien dotada en cuanto a fuerza mental. Pero lo que está por encima de todo es su capacidad de asimilar con una rapidez envidiable cualquier cambio técnico que se le proponga y, lo más importante, su predisposición al trabajo diario y a la intensidad que se le marque.

Sería bueno que muchos se asomaran a este escaparate para tomar ejemplo, el ejemplo de la tenacidad, el ejemplo de quien pone todo lo que tiene para buscar su objetivo. Otra cosa es que se consiga o no, pero el empeño ahí está. Al fin y al cabo, el Deporte es como la vida misma.

JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis

miércoles, 30 de junio de 1993

COPA DEL SOL

Tal y como anunciábamos en el anterior número, se celebró en nuestro Club la Copa del Sol, Campeonato de Europa de selecciones nacionales infantiles (Sub-14). Así como la categoría cadete es en el tenis moderno la más prestigiada por el nivel que se ve y se adivina, la infantil es, quizá, la más espectacular. En el deporte actual, para bien o para mal, la edad del campeón va bajando (yo diría que dramáticamente) y el tenis no es una excepción.

En la prueba que nos concedió la Asociación Europea se vieron cosas de auténticos profesionales. Estamos acostumbrados a hablar de niños cuando lo que en realidad hay que decir es jugadores, pero no olvidando nunca su edad. Cuando uno de estos niños-jugadores es seleccionado por su federación nacional para representar a su país, lleva muchas horas de rodaje y de preparación para lo que, de momento, es lo más importante del mundo para él. Dicen que el tenis no fabrica gente muy normal como otros deportes, que los tenistas son raros y que cada uno vive en un mundo aparte de los demás. Hasta cierto punto es cierto. El tenis es una disciplina en la que hay demasiados factores que influyen en el resultado final. La soledad, la constante y rápida solución de problemas sobre la pista, el sistema de puntuación a veces tan injusto, la cantidad de momentos transcendentales en los que hay que tomar rápidas decisiones, la presión que tienen que soportar única y exclusivamente ellos y un sinfín de diferentes factores, hacen de los tenistas personas maduras antes de tiempo.

Durante los días 27, 28 y 29 de Junio, vimos desenvolverse a los mejores jugadores infantiles de Bélgica, Gran Bretaña, Holanda, Israel, Portugal y España. El espectáculo estaba garantizado de antemano y en ningún momento defraudó. Todo, afortunadamente, salió a pedir de boca. Se consiguió un gran sponsor (Ford Irusa), acudió mucho público, hizo buen tiempo, la organización respondió, no hubo problemas a nivel de Juez-Arbitro y... ganó España. ¿Se puede pedir más?

A las primeras de cambio cayeron Gran Bretaña y Portugal. Los lusitanos perdieron con Israel sin ganar un punto y los británicos no pudieron con Bélgica. Inglaterra, cuna del tenis, lleva muchos años sin sacar buenos jugadores y, por lo que se ve, tardará bastantes años en conseguir algo positivo. El sorteo emparejó en semifinales a España con Bélgica y a Holanda con Israel. Estos se fueron al hotel sin ganar un solo partido, mientras España ganaba con un apretadísimo 3-2 a los belgas, tan apretado como que se decidió en el último partido, con el primer set en contra y frente a un jugador que admiró por su serenidad y saber estar en la pista. (No se olviden del nombre: Xavier Malisse).


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
Publicado en la revista del Club Tenis Pamplona

lunes, 10 de febrero de 1992

HACER SEGUNDO



Dicen que en Navarra la costumbre hace ley. También la costumbre hace que pasen a la posteridad expresiones que en principio parecen no tener fundamento y que, después de una explicación, se entienden y se utilizan habitualmente. ¿Sabe usted qué significa "hacer Segundo"? Seguro que no. Si no frecuenta el deporte de nuestro Club, es imposible que lo adivine. No se rompa la cabeza.

Cuando hace dieciocho años o quizá más, nuestras Escuelas Deportivas comenzaron a trabajar de forma organizada la Preparación Física, el Entrenador, Miguel Irañeta, debía soportar aquello de "ir a gimnasia" como una expresión normal de la época pero que no reflejaba lo que en realidad se hacía en esos entrenamientos. Más tarde, se pasó a "ir o hacer Preparación Física", expresión que refleja justamente aquello de lo que se está hablando cuando de lo que se trata es de adecuar el organismo al entrenamiento y a la competición. Eran los tiempos de Javier Aguirre, que nos dejó para dirigir la plantilla profesional de Osasuna, en donde, por cierto, hizo un trabajo sobresaliente.

Pues bien. Una vez que habíamos conseguido que se llamara a las cosas por su nombre, resulta que llega Segundo Baigorri y, con el paso del tiempo, ya no se habla de hacer Preparación Física ni Gimnasia ni tan siquiera Educación Física sino de "hacer Segundo". Este burladés lleva entre nosotros algo así como trece años. Segundo, buen Entrenador, mejor trabajador y, si cabe, mejor persona, ha conseguido que los deportistas del Club, desde los alevines hasta la élite, pasando por todas las Escuelas disfruten en una disciplina que no es de disfrutar, sino de sufrir. Lo de "hacer Segundo" debe ser una consecuencia de la personalidad de este hombre que, desde la sombra, trabaja y hace trabajar. Nunca se habló en este Club de "hacer Javier" o "ir a Miguel", si bien es cierto que lo inhabitual de su nombre ayuda. El socio que no ha oído esta expresión nunca, no puede ni imaginarse la cantidad de veces que se repite y con qué naturalidad.

Todo esto es más curioso desde el punto de vista de que, por lo general, el Preparador Físico no suele ser carismático en el deporte porque, a veces, su disciplina no está bien entendida o no se la valora en su justa medida. Segundo ha conseguido todo lo contrario por su carácter y su trabajo, por su dedicación e interés, por su amistad... Y, aunque nunca aceptará la Real Academia tal expresión, nuestros deportistas siempre irán a "hacer Segundo".


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
Publicado en la Revista del Club Tenis Pamplona