viernes, 23 de agosto de 2013

ÁGUILA



Cuando un águila cumple los 40 y su pico y sus uñas no sirven para agarrar las piezas de las que se alimenta, tiene que tomar una decisión: o morirse de hambre o refugiarse en la montaña y renovar esas armas tan importantes para poder vivir unos 30 años más. Es algo parecido a la vida del ser humano. Cuando las cosas van mal podemos abandonarnos o reinventarnos. Si nos abandonamos ya sabemos nuestro futuro, pero si intentamos reinventarnos podemos triunfar o no, pero la victoria radica, sin ninguna duda, en haberlo intentado.

En la actualidad, Rafa Nadal gana casi todo lo ganable. Si la lógica no se derrumba, dentro de quince días volverá a ser el número 1 de la clasificación ATP. Todos los que pensábamos que el muro de la lesión, de la inactividad y de la depresión que eso conlleva era infranqueable, nos tenemos que rendir ante lo evidente. Y es que Nadal y su entorno nunca dejan de trabajar. Para su rentrée ha preparado unos cambios que para quien suscribe son espectaculares.

Por un lado, y esto es evidente, ha perfeccionado su saque. Para ello, con frecuencia abre un poco (un pelín en el lenguaje Nadal) la empuñadura de su primer saque. De esta forma gana un plus de velocidad, aunque debería haber perdido algo de seguridad; pero ni por esas. En Cincinnati ha tenido partidos con un ¡80%! de primeros saques buenos. Una locura.

Y por otra parte, ha mejorado su “defensa”, que va entre comillas porque ya nadie se cree que Nadal se defienda. Lo que hace ahora es contraatacar con una decisión grande. En multitud de jugadas en que recibe misiles de sus rivales, él, en lugar de hacer un golpe defensivo, lo que intenta es sorprender con un golpe, si cabe, tan de ataque como el que se le ha echado encima. Y el que no se lo crea que mire el match point de la última final con Isner (Cincinnati, 18 de Agosto).

Durante los meses en que parecía que Nadal se bajaba en la próxima parada, trabajó para volver con esa fuerza que nadie se explica de dónde sale, pero que sale. Nadie sabe si tuvo dudas o no, pero lo cierto es que, entre abandonarse o reinventarse, eligío esto último. Y para desgracia de sus enemigos, renovó su pico y sus uñas, que es lo que utiliza, como el águila,  para agarrar las piezas de las que se alimenta.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
23 de Agosto de 2013



martes, 21 de mayo de 2013

SORPRENDIDO



Decía Toni Nadal que estaba sorprendido, que no esperaba esta reacción de su sobrino y que es muy difícil hacer lo que está haciendo. En un tenista, un parón de casi ocho meses supone empezar con torneos Challenger, los torneos baratos, para ir cogiendo eso que se ha perdido durante el período de lesión, que no es otra cosa que el ritmo y eso que se llama “chispa”, algo que todos sabemos lo que es pero que no sabemos explicar.

Lo que más sorprende es que un entrenador se sorprenda. Un entrenador conoce a su pupilo como a sí mismo, y más en el caso que nos ocupa, que es un tenista que no ha tenido otro referente técnico que Toni y que, además, es su tío. No deja de ser curioso lo que la vida te puede deparar en este gran circo que es la competición deportiva individual.

Rafa Nadal acaba de noquear en Roma a su mejor rival. Roger Federer ha renunciado a todo en la final y, según parece, ha deseado con toda su fuerza que acabara el suplicio cuanto antes. Nadal, del que casi nadie esperaba nada, ha vuelto al Circuito con una fuerza inexplicable. Saca mejor que nunca, ha conseguido tener una derecha que seguramente es la mejor de entre los grandes y su passing de revés hace estragos. Además, juega cada vez más cerca de la línea de fondo, con lo que da más velocidad a su juego y menos tiempo a su rival.

Y a nivel de resultados, ya no se sabe cómo denominar la situación. Nadal ha pasado de oler a cadáver a llegar a las finales de todos los torneos que ha jugado: Viña del Mar y Brasil (ATP 250), Acapulco y Barcelona (ATP 500) e Indian Wells, Montecarlo, Madrid y Roma (ATP 1000). Todo el mundo, incluído quien suscribe, pensaba que Nadal no volvería a ser líder en la clasificación mundial, pero parece que el pronóstico, afortunadamente,  no se va a cumplir.

El domingo arranca Roland Garros, el torneo que proclamará al rey de la tierra. Si la “chispa” de Rafa sigue viva, si la derecha y el saque corren como hasta ahora, si el passing de revés funciona, si juega cerca de la línea y, sobre todo, si la rodilla no grita, seguramente Toni tendrá que seguir sorprendiéndose, aunque realmente parece que ni el tito Toni ni nadie se sorpende ya a estas alturas de las hazañas de este monstruo.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
21 de Mayo de 2013
Publicado en Diario de Noticias (23.MAY.2013)



jueves, 11 de abril de 2013

RECOGEPELOTAS



Ser recogepelotas, aunque sea en un torneo de cadetes en un club de tenis cualquiera, es vivir algo inolvidable. Al menos así lo dicen los niños y niñas que tienen la suerte de vivir esa experiencia. Los padres lo corroboran y babean mientras los hijos corren a buscar las pelotas de sus ídolos. Hace cuarenta años era un trabajo casi humillante, patrimonio de familias humildes que enviaban a sus hijos a ganar algo de dinero a los clubs de los ricos. Ahora todo ha cambiado; en los clubs se recoge sus pelotas cada uno (entiéndase la expresión, no se puede decir de muchas formas) y, cuando llega un gran evento, niños, niñas, padres y madres se dan codazos por llegar a tiempo para lograr una plaza de recogepelotas. La ilusión es tremenda y la verdad es que merece la pena fijarse en cómo disfrutan los críos, ejerciendo su protagonismo, junto a los protagonistas de la competición: los jugadores. Es, de verdad, una de las estampas más bellas de cualquier campeonato.

Ya ha comenzado el Master 1000 de Madrid. Y ha comenzado con un ¡casting de recogepelotas! Lo que oye. En un acto perfectamente publicitado y lanzado a los cuatro vientos, 47 modelos (chicos y chicas) han optado a las plazas ofertadas. Eso sí, harán de recogepelotas sólo en los partidos importantes, o sea, en los que juegan los mejores y en los que llenan los palcos personajes como Cristinano Ronaldo, Ana Botella, la Obregón, algún cantante de moda y toda la derechona madrileña.

En el casting, la presentadora ya advirtió nada más comenzar que 160 niños disfrutarán haciendo de recogepelotas en el torneo. Pues eso, que lo que les sobre a los modelos y a las modelas, se lo comerán los críos de la ilusión tremenda, esos niños y niñas que van a trabajar a diario, pero que no van a ver colmadas sus aspiraciones de recogerle las pelotas a Nadal (tampoco se puede decir de muchas formas) con la televisión en directo, y con la alcaldesa y los famosos en el palco. Eso está reservado para la gente guapa con prietos pectorales y duros abdominales que progrese adecuadamente en el casting, cuyo sponsor, por cierto, es Mango; algo que, no lo dudemos, es casual.

El Madrid Open siempre ha pecado de ser sumiso al famoseo. Quizá es que en Madrid no atrae el tenis como en otras ciudades y hay que poner estímulos tan insustanciales como la gomina de Cristiano para que la gente acuda a las pistas y se fije en esas banalidades, mientras Djokovic pega raquetazos magistrales a diestro y siniestro y haya gente que ni se entera.

Los que acudan a la Caja Mágica van a disfrutar porque el espectáculo deportivo es impresionante. Casi único. Como única va a ser la imagen de esos cuerpazos recogiendo las pelotas a los mejores del mundo, aunque no encuentren explicación aquellas familias humildes que enviaban a sus hijos a ganar algo de dinero a los clubs de los ricos.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
11 de Abril de 2013

Publicado en Diario de Noticias (23.ABR.2013)

miércoles, 16 de enero de 2013

SOSPECHOSOS



Dice Joan Forcades, preparador físico de Rafa Nadal, que hay que pensar en la novela de Agatha Christie, Asesinato en el Orient Express, para entender el éxito de este jugador. En la novela en la que se asesina a un hombre, el detective Hércules Poirot averigua que en el crimen han intervenido doce personas: todas son sospechosas. Y ese es el enfoque básico para llegar a comprender las victorias de Nadal, según Forcades. El equipo que se ha creado alrededor de la figura del jugador hace que todos sean “sospechosos” de los éxitos del campeón.

Como se sabe, Rafa Nadal no ha acudido a la primera cita importante del año, el Abierto de Australia. El equipo así lo ha decidido y punto. Todo lo que rodea a Rafa Nadal está basado en el respeto y la educación, y la decisión de no acudir a Melbourne ha sido de todos. Un torneo como el australiano no se merece que vaya un jugador a medias, un deportista debilitado por lesiones y enfermedades, un atleta bajo mínimos. Lo que se merece Australia es calidad, como la que ofrece el torneo. A veces los jugadores no pagan a la organización con la misma moneda con la que ésta abona. A veces los jugadores fingen y se van por la puerta de atrás. A veces los jugadores no respetan los torneos, importantes o no… Nadal podía haber viajado hasta las antípodas para probarse, jugar un par de rondas, cobrar y volver. Pero él sabe que a cada torneo hay que darle la importancia que tiene y hay campeonatos a los que o se va a tope o no se va. Y, afortunadamente, Rafa Nadal no ha ido al primer Grand Slam.

Una vez más, Rafa Nadal, o mejor dicho, el equipo de Rafa Nadal, ha dado una lección de cordura, de respeto y, en resumen, de educación. Su equipo ha sabido gestionar la situación y, nos guste o no, ha triunfado. No ha engañado a nadie y se ha quedado en tierra para seguir preparando el ataque al Circuito.

Cuando volvamos a ver a Rafa triunfando (aunque uno piensa que no volverá a ser número 1), nos acordaremos de Joan Focades y entenderemos que esos reveses, esos passings, esas dejadas, no son sólo del chaval, sino de todos los que le rodean y le han hecho el más grande. De todos los sospechosos.



JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
16 de Enero de 2013
Publicado en Diario de Noticias (18.ENE.2013)



domingo, 16 de septiembre de 2012

IÑAKI ALCALDE




En una ocasión, un entrenador de tenis le hizo pintarse a su jugadora una hache mayúscula en el dorso de la mano. La tenista jugaba uno de esos partidos que no son, en teoría, complicados, pero que pueden dar la vuelta y hacer sufrir mucho. La hache mayúscula tenía su significado: Humildad. En el caso de que la jugadora tuviera problemas con el saque, o no le entrara el revés, o, simplemente, fuera por debajo en el marcador sin saber el porqué, debía mirar el dorso de su mano y pensar que la humildad hace milagros y que, aunque no nos guste, hay que trabajar, correr y esforzarse al límite hasta con los inferiores. El juego psicológico funcionó.

Iñaki Alcalde se ha proclamado campeón navarro absoluto, un título que casi tiene dueño (Eduardo Sanz) y que este año, no sabemos hasta cuándo,  ha cambiado de amo. Iñaki Alcade es el campeón de la humildad, un hombre que no dice una palabra más alta que otra, un trabajador incansable en la sombra y, como no podría ser de otra forma, un enamorado del tenis y del deporte en general. Iñaki es el anti-divo, un tipo sencillo y educado que se lo ha trabajado él solo para poder viajar a torneos lejos de Pamplona y progresar como persona y como tenista. Quizá el carácter de su Club y el de su Entrenador han colaborado a que el chaval haya salido así; quizá su madre le ha señalado la humildad como el bien más preciado; quizá él ha observado a su alrededor y se ha quedado con lo mejor.

La chica de la hache mayúscula descubrió aquel día que nadie es más que nadie porque sí, que la humildad es fundamental en el deporte y en la vida, y que los más apreciados, admirados y queridos son los que la llevan por bandera. A Iñaki no le hace falta que Félix Barón, su entrenador,  le pinte la hache mayúscula en el dorso de la mano. Alcalde tiene la gran suerte de llevarla siempre escrita. Es uno de esos privilegiados. Nunca sabremos donde la lleva. Pero la lleva.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
16 de Septiembre de 2012
Publicado en Diario de Noticias (17.SEP.2012)


sábado, 28 de julio de 2012

EL EJEMPLO




Hace muchos años, Bjorn Borg perdió una final inexplicable en un torneo del Circuito. Nadie sabía qué había pasado pero lo cierto era que el “hombre de hielo” había caído contra un jugador que nunca le debía ganar. Las crónicas de entonces analizaron la derrota del sueco como un accidente y buscando explicaciones técnicas y tácticas. A las seis semanas y ante la insistente pregunta de un periodista, “Iceborg” reconoció que aquel partido lo había jugado con un dedo de su mano roto.

Rafa Nadal no jugará la Olimpiada. A finales de junio fracasó en Wimbledon, cayendo contra un tal Rosol, un jugador que aún se estará pellizcando para ver si es real lo que sucedió o se trata sólo de un sueño. La prensa buscó una razón que justificara la derrota, pero sólo supo decir cosas como “una de las mayores sorpresas de la historia del tenis”, o “Nadal busca a Nadal y no lo encuentra”, o “un Nadal desorientado y falto de chispa”. Nadie supo nada de la maldita rodilla.

Cuando un deportista salta a la cancha, debe darlo todo hasta el final. No valen excusas después de haber decidido jugar. El balear sabía que el tendón rotuliano de su rodilla izquierda no estaba bien, pero saltó a la pista y dio una lección, porque en cualquier momento se podría haber retirado y no lo hizo. Aguantó, sufrió, lo intentó y, además, le dio una satisfacción inmensa al incrédulo Rosol, que ganó en cinco sets y no por retirada. Toda una lección. Y es que en el deporte hay que hacer constantes ejercicios de generosidad y no pensar sólo en uno mismo. Por enésima vez, Rafa Nadal nos ha dado una lección de… todo.

Los buenos deportistas no sólo pasan a la historia por los resultados. Hay otros parámetros que unas veces son de difícil definición, otras de complicada explicación, pero en todas las ocasiones de una grandeza enorme. La deportividad, la educación, el compañerismo, la generosidad y otras cosas más, son valores que habría que infiltrar en vena a los que quieren llegar a ser algo en el deporte. Borg, “el hombre de hielo”, “Iceborg”, con su dedo roto, y Nadal con su maldita rodilla, nos hacen soñar en un deportista cada vez mejor. Quizá ejemplar.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
22 de Julio de 2012
Publicado en Diario de Noticias (23.JUL.2012)

TIERRA AZUL



En Madrid no hay demasiada afición al tenis. Desde hace muchos años han querido tener un gran torneo y todos han fracasado. En el Club de Campo, en Chamartín, masculino o femenino, la verdad es que no ha enganchado ninguno de los torneos que han intentado convertir a Madrid en una Ciudad de Tenis, como es Barcelona. Hay que ceñirse a lo que se tiene y la verdad es que el tenis nunca ha triunfado completamente en la capital.

Madrid tuvo la suerte de cruzarse en su camino con Ion Tiriac, el ex jugador rumano (compañero del mítico Ilie Nastase) que había acabado mal con los alemanes de Stuttgart y tenía en propiedad un torneo enorme para vender al mejor postor. Madrid apostó todo y pactó con el rumano la organización del torneo, aún a sabiendas de que en la capital el tenis no tenía el tirón suficiente.

El mejor torneo de España ha tenido que tirar de efectos especiales para atraer a la gente y a las cámaras. Empezaron con las escotadas recogepelotas, unas chicas, como dicen las abuelas, con todo en su sitio. Esto ya creó la primera polémica, pero ya se hablaba de Madrid. Luego pusieron en práctica un formato de horarios propios de un cine de pueblo (sesiones de mediodía y noche). Después hicieron desfilar por sus palcos (vacíos y desaprovechados salvo cuando jugaba Nadal) a las vedettes del Real Madrid acompañadas, cómo no, de toda la clase política madrileña y todo el famoseo nacional en busca de la foto. Y se seguía hablando de Madrid.

Ahora han dado el paso de la tierra azul, un invento extraño que va a perjudicar la imagen del torneo y, lo que es más grave, la de la ATP. No se debe hacer un experimento en un Master 1000 (uno de los 9 torneos más importantes del Circuito) para que se siga hablando de Madrid. Estas cosas hay que experimentarlas en la base (torneos juveniles y Futures ITF) para ver cómo responden pista y jugador; y si todo va bien, se traspasa al nivel en donde la gente se juega la vida. Y para los que tengan dudas, que sepan que lo de Nadal y Djokocic no es una pataleta ni nada parecido; es, simplemente, la verdad. No se puede colocar un torneo obligatorio para los jugadores, a las puertas de Roland Garros, en una superficie que no tiene nada que ver con la de París, que es más rápida, que proporciona menos estabilidad y a 650 metros de altitud. Y es que Nadal y Djokovic tienen un juego basado , en parte, en la fuerza de sus apoyos, algo que no facilita en absoluto la superficie pitufa. Y se quejan con razón.

Dice Tiriac que en 2013 volverá con la tierra azul y que le importa un pito lo que digan los mejores. Bueno, pues si es así y los técnicos no varían el comportamiento de este tipo de tierra, el torneo se quedará cojo. Pero se seguirá hablando de Madrid.


JOSEMARI SEXMILO
Entrenador Nacional de Tenis
16 de Mayo de 2012
Publicado en Diario de Noticias (19.MAY.2012)